Vete al carajillo

Vete al carajillo

El carajillo es un excelente digestivo para ingerir luego de una buena comida. Su sabor cremoso sumado a una baja temperatura (con hielo) cae perfecto al estómago y para nada pesado; aunque también puede ser caliente.

Por Guido Colomba.

Uno de sus orígenes se remonta a los tiempos de la Cuba revolucionaria, cuando los soldados españoles combinaban brandy con café para tomar “corajillo” para el combate.

Otra versión explica que el carajillo es un invento de la comarca del barcelonés, cuando cada mañana se les daba a los esclavos un “carajo”, un café con ron para motivarlos en sus largas jornadas laborales “con alegría y energía”.

La última hipótesis dice que los trabajadores del transporte en Barcelona no tenían tiempo para beber su licor y su café por separado y, entonces, lo mezclaban en una taza para cumplir con su puntualidad. Mientras fusionaban sus bebidas decían “que ara quillo”, que en catalán significa “de aquí me largo”, dándole el nombre al trago.

Receta y preparación:

  • Café
  • Ron/whisky u otro licor a gusto (en mi caso recomiendo el ron que le da un sabor muy particular y avainillado)
  • Piel de un limón
  • Una ramita de canela
  • Azúcar
  • Poner en el fondo de la taza el azúcar y el licor. Revolver hasta derretir el azúcar y luego agregar el café (en caso de quererlo frío, sumarle antes bastante hielo roto). Acto seguido, exprimir la piel del limón para que largue sus aceites sobre la taza y agregar la ramita de canela como decoración y suma de sabor. 

Totalmente recomendable para el invierno y el encierro nocturno.