VCC-VOL4: SILVERHAWKS

VCC-VOL4: SILVERHAWKS

Y una vez llegué de la escuela, prendí la tele… y ahí fue! Un sopapo estupendo que me sacudió la cabeza. Ya me había comido a los Thundercats, He-man, Transformers… pero estos personajes tenían el combo perfecto: volaban (pero literalmente con alas), tiraban rayos lasers y te abrían un candado con la mirada (no era verdad, pero es para sintetizar su poder).

Todo arranca así, básicamente…

El Capitán Telescopio reclutó a los Halcones Galácticos para combatir a Monstruón, un extraterrestre que puede transformarse en armadura metálica, con la ayuda de la Estrella Lunar de Limbo, en la cámara de Transformación. La célebre frase de Monstruón es “Estrella Lunar de Limbo: Dame la Fuerza, el Poder, la Facultad de Ser ¡Invencible!”. Además cuenta con la ayuda de la mafia galáctica: Esclavo (soy team Esclavo de una), el Barón Sierra, Bucéfalo, Vendaval, El Mago Cronos, Molecular, Naipe, Artillero y de la locura musical de Melodía (algo así como una precuela de lo que fueros las Mistics de Jem & de holograms).

El grupete de los buenos son:

Rayo de Plata y su compañero Halcón Vigía, los super gemelos invencibles Acerino y Acerina, con corazón, alma y espíritu de acero, Vaquero, el guitarrista y piloto estrella de su increíble nave el Espectro, es la contra parte rockera tipo folk/country bien texana de Melodía, y del planeta de los mimos, el Niño de Cobre. El capitán Telescopio que dirige al equipo desde su cuartel en órbita Halconia.

Con el tiempo entraron un par mas… pero estos son la base segura del grupo.

Pero en todo este mundo de buenos contra malos a miles de años luz, hay personajes que tiran para los dos lados dependiendo lo que les convenga…

En este micro mundo de “neutrales” encontramos a Taxideral, un tachero (estereotipado símil porteño) que intenta ganarse la vida. Es totalmente neutral, sirviendo tanto a los Halcones Galácticos como a la Pandilla por igual (aunque Taxideral siente más afinidad hacia los Halcones Galácticos). Su frase característica es “saben a que me refiero”. Su verdadero nombre es “Seymour”.

Con un total de unos insignificantes, pero totalmente contundentes 65 capítulos esta micro serie de los ochentas (noventas para los argentinos) puso un punto fundamental para nuestros años felices.

Y ahora el que me comente que nunca se quedo post créditos respondiendo el cuestionario de Vaquero a niño de cobre… Sino lo hiciste nunca y tenés entre 30 y 40 años… no tuviste vida loco!!!

Acá les dejo unos links para que refresquen sus pupilas…