Segunda ola: ¿Por qué hay más jóvenes y niños internados?

Segunda ola: ¿Por qué hay más jóvenes y niños internados?

Por Nati Sarramone

La segunda ola de la pandemia llegó a nuestro país tras varios meses de girar y hacer estragos en otras partes del mundo. Las distintas cepas en las que mutó el coronavirus generaron más contagios pero también más confusión y desinformación en una población que, cansada de leer malas noticias y fake news, se limita a mirar muy por arriba los títulos de los grandes medios. 

El problema con internet, la televisión y las redes sociales, es que la gran mayoría de los medios, para subsistir, tienen que generar buenos números de clicks y de rating. Por este motivo, los títulos de las noticias se escriben para generar intriga, sorpresa o polémica, cuando en una pandemia su rol debería ser dar información fehaciente y llevar tranquilidad y certezas a las personas. 

Por este motivo, en Revista Uf! recopilamos la buena información que hay disponible en nuestro país y puntuamos algunos de los mitos y verdades más discutidos en la actualidad. 

¿Las nuevas cepas generan cuadros más graves en los jóvenes? 

En los últimos días, muchos escuchamos esto como una afirmación. Pero, en realidad, no hay certezas sobre el tema. Lo que se sabe hasta el momento, es que las nuevas cepas sí son más contagiosas: es decir, que en proporción, alguien con coronavirus contagiará en promedio a más personas de las que se estimaba antes. 

Sin embargo, no hay estudios certeros sobre el daño que generan las nuevas cepas en los más jóvenes. Esta semana, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) realizó una encuesta a nivel nacional sobre 163 unidades de cuidados intensivos, tanto públicas como privadas, y arrojó una tasa de ocupación del 90% en el país y del 95% en el AMBA. Es decir, que a diferencia del 2020, las posibilidades de un colapso sanitario están mucho más cerca. 

Pero además, el estudio destacó que el promedio de edad de los internados bajó a 53 años. En entrevista con Página 12, la presidenta de la SATI Rosa Reina explicó que desde el verano que ingresan a terapia intensiva pacientes cada vez más jóvenes y que, aunque muchos tienen comorbilidades como ser hipertensos o diabéticos, muchos otros son sanos y de todos modos desarrollan cuadros graves. 

Sin embargo, todavía no se sabe por qué ingresan más jóvenes a terapia intensiva. Las hipótesis son diversas, pero la que predomina tiene que ver con el ámbito social. Según Reina, no es que las nuevas cepas sean más fuertes, sino que hay más circulación de personas, menos cuidados, más contagios y eso, en proporción, hace que haya más jóvenes internados también: “Los jóvenes son los que más circulan. Ya sea por motivos laborales, o bien porque son los que más encuentros realizan; es la gente que en este momento más se mueve y propaga el virus. Mientras tanto, la gente mayor se cuida más y está siendo inmunizada en forma masiva”. 

En resumen, se cree que el motivo de la cantidad de jóvenes internados está más atado a los contagios que a la naturaleza del virus. Y además, mientras las personas mayores ya están siendo vacunadas en nuestro país, los jóvenes sin enfermedades de base no son una prioridad. 

¿Las nuevas cepas son más graves en los niños? 

Esta semana también se habló mucho en los medios de una mayor cantidad de niños con cuadros graves por coronavirus. En este momento, hay diez menores internados en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la Ciudad de Buenos Aires, un número que preocupa porque en las últimas semanas no se superaban las cinco internaciones. 

De los diez chicos internados, dos están en terapia intensiva, tienen 14 y 10 años, y padecen de enfermedades preexistentes. El resto también tiene más de 10 años y, aunque presentan cuadros más leves, también tienen enfermedades de base. Nuevamente, este aumento no parece estar atado a la naturaleza de las nuevas cepas, sino a la suba de contagios: los médicos del hospital reportaron que en las últimas semanas se registraron muchísimas más consultas por coronavirus. 

Sin embargo, el problema que más preocupa ahora es que muchos de los niños que padecieron coronavirus en el mundo desarrollan posteriormente lo que se conoce como síndrome inflamatorio multisistémico: una falla que puede provocar complicaciones tanto a nivel circulatorio como intestinal, con síntomas como diarrea, vómitos, fiebre o dolor muscular, y dejando secuelas graves. 

El síndrome inflamatorio multisistémico puede evolucionar hasta provocar disfunción cardíaca incluido el choque cardiogénico, en el que el corazón no se puede comprimir lo suficiente para bombear sangre. Incluso también se reportaron casos de cardiomiopatía y arritmias. En Estados Unidos, este síndrome afectó hasta febrero a más de 2000 menores de edad y causó 30 muertes. Las razones, según los especialistas de ese país, no son claras, pero también se cree que tiene que ver con el aumento de contagios. Sobre la naturaleza de las nuevas variantes sigue sin haber pruebas al respecto, y se dice que aun es muy pronto para especular.