¿Qué son los sueños lúcidos y cómo accedemos a ellos?

¿Qué son los sueños lúcidos y cómo accedemos a ellos?

El ser humano pasa un tercio de su vida durmiendo. Saber qué ocurre a la hora de la cama y descubrir qué escondemos debajo de la almohada no es poca cosa. Hoy lo averiguamos.

Por Florencia Germinario

La actividad onírica siempre ha sido considerada como algo subjetivo y, sin dudas, difícil de interpretar. Sin embargo, existen distintas definiciones científicas que revelan su significado de forma más concreta.

Los sueños son manifestaciones mentales llevadas a cabo a través imágenes y/o sonidos. Distintos investigadores de la psicología indagaron las profundidades de este proceso, entre ellos, Carl Jung y Sigmund Freud. Ambos compartían ciertas ideas al respecto: coincidían en que los sueños son el acceso a una vía directa y privilegiada hacia el inconsciente. Cabe destacar que si bien son considerados una expresión de deseo reprimido no quiere decir que se presente de una manera explícita sino que existen diversos mecanismos a través de los cuales esa pulsión se desfigura para poder ser tolerada por el yo (la conciencia).

Desde otra perspectiva podemos referirnos a los sueños lucidos, un término que no se encuentra enteramente avalado por la psicología (ya que esta no le da una entidad completamente real). Este tipo de sueño está vinculado al momento en el cual la persona toma dimensión de que esta soñando, y así logra volverse consciente de ese sueño. Una vez dentro de esta etapa (la fase REM de nuestro descanso, la más profunda de los 5 ciclos que componen el sueño) el/la soñador/a es capaz de actuar con total libertad y manifestarse en función de sus necesidades.

Alrededor del 50% de las personas recuerda haber experimentado al menos un sueño lúcido alguna vez en su vida. Incluso algunxs poseen la habilidad de controlar sus sueños de forma recurrente.

En teoría, cualquiera puede tener un sueño lúcido, y según distintos expertos, solo se requiere de práctica y motivación. En general, se recomiendan dos técnicas para desarrollar esta habilidad: la primera técnica es llevar un registro de tus sueños, escribirlos, y tratar de identificar patrones. La segunda técnica es la “verificación de la realidad”: poner a prueba la consciencia propia durante las horas de vigilia con distintas tareas sencillas como contar tus dedos. Una vez que esas prácticas se hacen habituales, pueden repetirse en los sueños, donde los resultados lógicos suelen tener distorsiones propias de este mundo tan profundo y distinto, como por ejemplo el número equivocado de dedos. 

Las personas quieren tener sueños lúcidos por todo tipo de razones: lo pueden tomar como un reto mental, o simplemente como un pasatiempo. La ciencia ha investigado por años este fenómeno, cuyos primeros escritos datan de principios del siglo XX por la británica Mary Arnold-Forster como una de las primeras en hablar de la capacidad de guiar nuestro subconsciente cuando dormimos.

Aunque aún es un tema del que queda mucho por averiguar, puede que en un futuro seamos capaces de manejar nuestros sueños a nuestro gusto y así poder solucionar algunos de nuestros problemas o vivir nuestras fantasías más extraordinarias.

Si todavía no lo intentaste, este es un buen momento para animarte a hacerlo.