¿Prevención de la Malaria?: la historia del Gin Tonic

¿Prevención de la Malaria?: la historia del Gin Tonic

La historia del agua tónica comienza en el siglo XVII en Perú, cuando los colonos españoles descubrieron un tratamiento para la Malaria derivado de la corteza del árbol “quina quina”.

Años más tarde, en 1817, dos científicos franceses (Pelletier y Caventou) encontraron un método para extraer el compuesto de la corteza de la quinina y rápidamente establecieron una fábrica para producir y vender el producto como medio de prevención para la Malaria.

En 1825 los soldados británicos asentados en la India idearon una forma de hacer que la amargura de la dosis de quinina fuera más tomable: combinarla con agua, azúcar, lima y ginebra; inventando un precursor del Gin Tonic (el Indian Tonic).

El agua tónica carbonatada como conocemos hoy en día se introdujo a finales del siglo XIX. 

Gin Tonic: la receta 

  • 60/80 ml de gin 
  • 15 ml de jugo de limón 
  • Agua tónica (cantidad necesaria)

Se puede decorar con una rodaja de pomelo, pepino o naranja, que a parte de una buena presentación le aportará sabor. También puede ser unos granos de pimienta (negra o rosa) y romero. 

El Gin Tonic es un trago muy versátil en cuanto a los modificadores de sabor y muy conveniente para ir probando cosas nuevas.