Pasaje Osaka, indie argentino

Pasaje Osaka, indie argentino

Pasaje Osaka acaba de editar su primer disco y estará compartiendo escenario con Massacre este 14 de octubre. Charlamos con Lucas Molina, voz y guitarra de la banda, sobre la escena indie, la magia de Las Ligas Menores y los proyectos musicales a futuro.

Por Tomás Pelaia

Pasaje Osaka es una banda formada en Caballito, Capital Federal, allá por 2016. Está formada por Lionel Villalba (voz y guitarra), Lucas Molina (voz y guitarra), Federico Barros (batería), Emilia Rodríguez (bajo) y Franco Olguin (teclados). Después de algunos años de EPs y colaboraciones, acaban de lanzar su primer álbum homónimo. El disco arrastra un sonido indie cargado y garagero de guitarras potentes que combina a la perfección con la sensibilidad musical que aportan los sintetizadores de Olguin. A la primera, sobre todo a partir de “Todo Va a Estar Bien”, recuerdan a la idea musical de The Cure y dejan un sabor en el oído similar al que puede dejar Motorama, la banda de postpunk oriunda de Rostov, Rusia. Ojo, la banda accede a la reminiscencia musical y nos regala de sus influencias, sí, pero lo hace desde una construcción propia y un estilo particular que muy bien representa el sonido del indie argentino. “Pasaje Osaka” (2021) es un disco cargado de energía melancólica, melodías joviales y ritmos que incitan al movimiento, pero a la vez a la introspección. Si hay una buena banda sonora para un film indie argentino, se puede empezar por acá.

Lucas Molina nos recibió y nos estuvo contando un poco de todo. Desde la formación de la banda y las colaboraciones con Anabella Cartolano, hasta la edición del disco en formato casette.

—¿Qué influencias musicales los llevan a construir su sonido?

—La verdad que fuimos pasando de un punto al otro. Hay un abanico muy amplio de géneros que nos gustan. Siempre nos quedó una frase con Lio [Villalba] que decimos que nos gusta desde Pimpinela hasta Slayer [Risas] porque tenemos gustos bastante variados entre todos. De cada género podés nutrirte con algo y después desarrollarlo en la música que hacés.  Para este disco creo que fue más el Indie más rockero, más garagero. Como El mató [a un Policía Motorizado] o Las Ligas [Menores]. De México nos gusta mucho Little Jesus, Señor Kino. Paracaidistas, de Chile. De acá también nos gustan muchas cosas del pop. Miranda, Bandalos Chinos… no estamos cerrados a construir algo en ese universo sonoro en el futuro, pero creo que el primer disco se basó en un indie más rockero.

—¿Cómo se formó la banda? ¿Cómo fue el camino hasta el disco?

—El proyecto comenzó con Lio invitándome a tocar algunas canciones que él tenía. Yo en ese momento tocaba la batería. De a poco fuimos armando la estructura de unas canciones y se fueron sumando algunos amigos. Algunos siguen hasta ahora, y algunos grabaron en el disco también. Tuvimos varios cambios de bajista hasta que llegamos a la formación de ahora…

—Pasanos la plantilla…

—Lio [Villalba] y yo en las guitarras y voces, Emi [Rodríguez] en el bajo, Fede [Barros] en la batería y Franquito [Olguin] en los sintetizadores. Fue un proceso de varios años hasta legar a esta formación, que es la más estable que hemos tenido. Espero que todo siga así; la verdad nos llevamos muy bien y nos sentimos conectados tocando juntos. Fue un proceso largo. Nunca pensamos que íbamos a llegar hasta donde estamos y grabar un disco. Fue juntarnos a tocar para joder un rato y de repente el proyecto tomó otro rumbo y nos pusimos más serios. La verdad es que estamos muy contentos. Ojalá sigamos muchísimos años más, nos encanta hacer esto y tocar juntos.

—Han trabajado con Anabella Cartolano, de Las Ligas Menores… hay una escena indie donde se prestan artistas y colaboraciones?

—Estuvo buenísimo laburar con Ani. La verdad que es una copada. Nosotros también somos muy fan y seguidores de Las Ligas. Trajo unas ideas al estudio que fueron tremendas; nos flashó que proponga ideas que no teníamos en mente ni nosotros y que de repente el tema logre una sonoridad diferente. Nos abrió la cabeza. A nosotros nos encanta colaborar con amigues, con colegas, la verdad nos parece muy nutritivo. El intercambio de ideas que se genera está buenísimo. Está sucediendo con varias bandas, y de diferentes géneros. Bancarse mutuamente.

—¿Cómo se preparan para la fecha del 14 con Massacre?

—La verdad que nos estamos preparando bastante. Desde que nos cayó la propuesta nos pusimos a ensayar a full. Entre la salida del disco y la pandemia veníamos de un par de meses de no ensayar, así que le estamos metiendo. Bastante ansiosos. Y nerviosos. Vamos a estar ante un público que un poco desconocemos. Pero va a estar buenísimo, vamos a dar lo mejor. Siempre. A pesar de los nervios, cuando estemos ahí arriba la vamos a disfrutar mucho. Hace como ocho meses que no tocamos, estamos con una manija increíble. Igual siempre que volvemos después de un tiempo, la rompemos.

—Llegó esto tan esperado que es el disco, ¿cómo se sigue? ¿Cuáles son los planes de la banda?

—Y… esa es una gran pregunta. Porque a veces para lanzar material requerís un presupuesto que a veces se complica conseguir, pero tenemos planeado hacer alguna sesión o algún videoclip. Eso está en vista. Fechas por su puesto. Tenemos ahora con Massacre y ya algunas otras planeadas. También, una novedad, es que estamos fabricando el disco en formato casette, así que va a estar listo para la semana que viene. La verdad estamos con muchas ganas, tenemos ganas de tocar. Después de varios meses sin poder hacerlo, creo que es lo que más queremos.

Pasaje Osaka abrirá el próximo show de Massacre en Club Tucumán (Andrés Baranda 941, Quilmes), el jueves 14 de octubre. Las entradas están disponibles en  RebelPass. Escuchá Pasaje Osaka en BandcampSpotifyApple Music.