Orgasmo femenino: ¿Y eso qué es?

Orgasmo femenino: ¿Y eso qué es?

En la primera columna de #AHH exploramos qué significa acabar, por qué decimos que el orgasmo es uno solo y por qué todavía existe una brecha tan grande entre hombres y mujeres cis. 

Por Natalia Sarramone

El orgasmo femenino es uno de los temas menos explorados en la historia de la ciencia. El hombre llegó a la luna en 1969, hoy todo el mundo está comunicado a través de internet, pero hasta hace algunos años se sabía muy poco sobre el placer de la mujer y todavía hoy el tema está repleto de mitos y verdades por descubrir. 

En 1905 Sigmund Freud escribió que existían dos tipos de orgasmos femeninos: el vaginal y el clitoriano. El padre del psicoanálisis afirmaba que durante la pubertad el foco de la excitación de la mujer debía pasar del clítoris a la vagina, y que los orgasmos más “maduros“ eran los vaginales. Incluso creía que ciertos desórdenes psicológicos, como la neurosis y la histeria, eran consecuencia de la estimulación clitoriana en la adultez. 

Durante el Siglo XX, diferentes investigadores fueron publicando que, en realidad, el clítoris es la clave del orgasmo femenino. Y recién en 1998, la uróloga australiana Helen O’Connell descubrió la verdadera fisiología del clítoris. Es decir que la información sobre nuestro aparato de placer tiene en el mundo apenas un poco más de 20 años. 

Al hablar del orgasmo, la brecha entre hombres y mujeres cis es increíblemente alta. Según un estudio de Archives of Sexual Behavior en Estados Unidos, el 95% de los hombres heterosexuales alcanzan el orgasmo regularmente durante el coito, mientras que las mujeres heterosexuales lo alcanzan en un 65% y las lesbianas en un 86%. 

Las mujeres cis no fuimos educadas para el placer. Durante siglos, mientras los hombres estuvieron habilitados para tocarse y acabar ya desde su pubertad, las mujeres ni siquiera sabíamos cómo eran nuestros órganos genitales. Y todavía en la adultez, y habiendo tenido sexo con diferentes personas, muchísimas reportan que nunca tuvieron un orgasmo o que no están tan seguras de haberlo experimentado. 

En mi Instagram, hace algunos días hice una encuesta para hablar sobre el tema. Les pregunté a las mujeres cis de mi círculo a qué edad tuvieron su primer orgasmo y los resultados fueron evidentes: un 7% respondió “muy de chica“, un 37% dijo que fue en su adolescencia, el 47% respondió que fue después de sus 18 años y un 9% afirmó que no estaba tan segura de haber tenido un orgasmo. Sin embargo, todos los varones que contestaron (sin ser invitados) a la encuesta, respondieron “muy de chico“. 

En el podcast Acabar que conduce Melanie Tobal, Paola Kullok cuenta una experiencia con la que yo también me sentí identificada. En la entrevista, relata que en su adolescencia creía que masturbarse era meterse “cosas“: “Y no tenía orgasmos, tenía lo que se le llamaba orgasmos vaginales, entonces quedaba como todo el tiempo caliente. Yo creía que esos eran orgasmos, y que estaba re bien, pero no terminaba la satisfacción total“. 

Un tiempo después, una nueva pareja de Paola le practicó sexo oral y pudo llegar al orgasmo por primera vez. La clave había sido la estimulación directa del clítoris. “Y ahí entendí que eso era realmente un orgasmo y la diferencia que tenía con todo lo otro, y a partir de ahí empecé a investigar conmigo y me empecé a masturbar de esa manera“. 

Lo más raro de este tipo de procesos es lo mucho que cuesta todavía encontrar la información correcta sobre el tema. Aún hoy, si hago la prueba y busco “orgasmo femenino“ en Google, aparecen un montón de informaciones confusas y hasta falsas que no me ayudarían a experimentar mejor mi placer. Arriba de todo saltan dos anuncios: “Tipos de orgasmos femeninos y cómo lograrlos“ y “¿Cuántos tipos de orgasmos femeninos hay?“. 

La reconocida sexóloga Cecilia Ce, sin embargo, está cansada de decirlo en todos los medios: el orgasmo es uno solo. Lo que sí hay son distintas formas de alcanzarlo, pero el clímax es el mismo. Y, además, el 90% de las mujeres cis y personas con vulva solo llegan al orgasmo por estimulación del clítoris. 

Es cierto: el orgasmo masculino parece ser mucho más visible y más fácil de detectar, mientras que nuestros órganos, en cambio, son más internos. Sin embargo, el problema principal sigue siendo la educación y la cultura. La información es poder y, por suerte, cada vez más mujeres nos animamos a hablar del tema y a emprender juntas un camino históricamente muy poco recorrido. 

En resumen, el orgasmo femenino no tiene tanta relación con la penetración como se creyó durante mucho tiempo, e incluso no tiene ningún tipo de relación con la reproducción, lo que podría explicar el inicio del problema cultural. Una mujer puede tener un montón de hijos sin nunca haber experimentado un orgasmo, mientras que un hombre, por vías naturales, no puede tener ni un solo hijo sin acabar. 

Para las que nunca acabaron o todavía tienen dudas, el consejo de todas las sexólogas del momento radica en masturbarse, conocerse y tener paciencia. Y así, después, poder experimentar acabar con un otro. Un dato que me impactó cuando empecé esta investigación fue el tiempo en que solemos tardar las mujeres en alcanzar un orgasmo. Según Cecilia Ce, para que nos llegue la sangre necesaria para excitarnos y acabar, necesitamos al menos 20 minutos de estimulación

Las preguntas sobre el placer femenino siguen siendo muchas y las respuestas científicas, aún en 2021, muy pocas. En mi opinión, acabar no tiene que ser nunca el objetivo de un encuentro sexual: podemos disfrutar de múltiples maneras y eso no tiene que ver con alcanzar el orgasmo o no. Sin embargo, experimentarlo nunca está de más, y la información nos empodera. Por eso y por mucho más creamos #AHH, para continuar explorando más y mejores formas de placer.