No se olviden de Carlos Chávez

No se olviden de Carlos Chávez

Esta es la historia de Carlos Alberto Chávez Navarrete, peruano que supo conquistar con su música al pueblo argentino y ha quedado grabado en la memoria de la Movida Tropical.

Por Matías ReynosoEl Club de La Cumbiamba

Nacido un 11 de Septiembre de 1960 en San Martin de Porres, Perú, dueño de una voz y un carisma únicos, comenzó su carrera como cantante en Grupo Ilusión para no parar y trascender fronteras. 

Integro varias bandas de su país natal y en el camino conoció  a músicos que serían compañeros de ruta como el guitarrista “Pepe” Berrocal y Esteban “Memin” Pozu (considerado el mejor timbaletero de la cumbia).

En el año 1991, deciden emprender nuevos horizontes y llegan a la Argentina para formar una de las bandas más icónicas de los 90. El trio antes nombrado conoce a José Olaya Villajuán, “el cholo”, representante importante dentro del ambiente de las bailantas quien sería preponderante en la vida de Chávez.

La banda se llamó inicialmente Agua Marina aunque el nombre definitivo sería Karicia. A través de Leader Music, sello discográfico top de la movida tuvieron la oportunidad de grabar su primer álbum. Vendieron infinidad de discos, recorriendo el país con sus shows, reconocidos como la banda peruana más escuchada de la década y grabando 6 álbumes hasta el año 1995 cuando se rompe la relación con su representante, “el cholo”.

Entre los éxitos de Karicia que aun suenan podemos encontrar: “Tomare para olvidar”, “La prueba de amor”, “Chica sexy”, “Quinceañera” y el recomendado por El Club: “La chica rap”.

Disuelta la banda, Pepe Berrocal junto a Memin le dan vida a Karacol en el año 1996, a quien se sumaría un año después Carlitos Chávez, juntos otra vez, editan el disco “Inmortales” y alcanzan el éxito con el hit “Vuelve pronto María”.

Hasta ahora la parte musical de Carlos Chávez, así que agárrate fuerte que se viene la que es la historia más resonante de la Movida Tropical que vas a leer, repleta de irregularidades, amores, traiciones y que es digna de una peli de Tarantino.

El 7 de Abril de 1996, Chávez se encontraba en una esquina de Dock Sud, discutiendo con su representante Olaya Villajuán, cuando este último saco un revolver y le metió 9 balazos. Las causas del ataque nunca fueron del todo claras.

Una de las hipótesis que se barajaron en aquel entonces fue que Chávez descubriera que sus canciones habían sido registradas como propias por su representante, otra es que “el cholo” lo acribillara al enterarse que uno de sus hijos en realidad era de Carlos.

Chávez Navarrete estuvo internado en el hospital Argerich, fue intervenido quirúrgicamente y se recuperó, de ahí fue llamado “el inmortal”.

Olaya se mantuvo prófugo durante 4 meses, todas las pistas lo indicaban como el principal sospechoso del atentado, fue capturado aunque recupero la libertad rápidamente ya que la víctima no lo reconoció como el responsable de querer darle fin a su vida.

Más de un año después y ya líder de Karacol, una secretaria de su antiguo representante  enreda a Chávez en un amorío, Sandra Edith González, alias “la reina”, el 12 de Agosto  de 1997, lo llama para encontrarse, entregándolo a 2 hombres a bordo de un Falcón que simulaba ser un remis. Una trampa que resultaría mortal.

En un descampado de un camino rural en Alejandro Korn lo obligaron a arrodillarse, le dieron el primer balazo en la nuca y cuando cayó en un zanjón recibió 10 más. En poco más de un año le pegaron 20 tiros.

“El cholo” Olaya una vez más fue el principal sospechoso y acusado como autor intelectual del crimen (el ideólogo) y se encontraba en Chile cuando Jorge Luis “Tortuga” Pavón, su chofer, fue capturado, declarando haber recibido 2.000$ de los 50.000$ que le había prometido por ejecutarlo.

En 2001 Pavón fue condenado a prisión perpetua y en 2008 recibió la misma pena un ciudadano ruso que había sido guardaespaldas de Carlitos Chávez.

“La reina” fue detenida en 2005, 8 años después del crimen, tenía orden de captura por «homicidio triplemente agravado por alevosía, concurso premeditado de personas con promesa remuneratoria». Es decir, por un crimen cometido a sangre fría por gente que recibió dinero para consumarlo.

Mientras tanto Olaya Villajuán se mantuvo prófugo hasta el año 2010 cuando fue detenido por Interpol en su Perú natal para ser extraditado a la Argentina. Resultó absuelto durante un juicio oral y público, aunque esa decisión, posteriormente, se revirtió en un nuevo proceso.

En ese segundo juicio, “el cholo” no estuvo presente porque cuando finalizó el primero cambió de domicilio sin notificarlo. En el último proceso, siempre bajo ausencia del acusado, se lo encontró culpable de ser el organizador e instigador del asesinato del cantante. 

Tal hecho le otorgó una condena a reclusión perpetua.  Aunque, en un tercer juicio, terminó absuelto debido a falta de pruebas.

Supo hacer apariciones en el programa “Secretos Verdaderos” por América TV, como panelista en especiales de Rodrigo y Gilda de quien también fue su representante.

En la película de la Santa popular, “Gilda, no me arrepiento de este amor”, Olaya es interpretado por Roly Serrano.

Este año, a causa del Covid y en su país de origen “el cholo”, dejo de existir físicamente y con él los secretos de la muerte de Carlos Chávez.

Como podemos apreciar, la vida del cantante y su muerte cuentan con infinidad de irregularidades, secretos, amor y traición como adelantábamos más arriba.El legado, la música y la voz de Carlos Chávez siguen sonando y son varias las manifestaciones de amor para con él a través de murales en distintos lugares del país con el lema “NO SE OLVIDEN DE CARLOS CHAVEZ”