Naranja Büm: groove y fuerza

Naranja Büm: groove y fuerza

Charlamos un poco de todo con Facundo Coronel, voz y guitarra de Naranja Büm; la potencia, las influencias noventosas, la escena rock de la ciudad, el trabajo con Lula Bertoldi y la manija de música que nos ha dejado la pandemia.

Por @Tomi_Pelaia

Naranja Büm se formó en la ciudad de Mar del Plata en el año 2016 y en 2019 lanzó su primer trabajo de estudio: un EP compuesto por cinco canciones que se llamó “Los Días de Gruvencio”. El material reúne el costado musical más cercano al grunge de la banda, pero deja ver influencias más funk (como en el tema “Roquefort”). El resultado es poderoso y climático, con canciones plagadas de riffs que se pasean en las veras de bandas tan dispares como los Red Hot Chili Peppers y Mother Love Bone.

La banda marplatense formada por Facundo Coronel (Guitarra y Voz) Matías Fragolini (Bajo) y Luciano Pizzichillo (Batería) acaba de lanzar “Ecos”, un single que contó con la participación vocal de Lula Bertoldi, y se prepara para esta nueva etapa post-pandemica. Facundo Coronel nos recibió y nos contó sobre la autogestión entre bandas, el camino que los llevó a hacer música con la cantante y guitarrista de Eruca Sativa (una de las bandas más prominentes del rock nacional actual) y los planes de la banda para cerrar el año y largar nueva música.

—“Los días de Gruvencio” recuerda a veces a los chilis, a veces a Divididos. ¿Qué influencias llevaron a eso?

—Las influencias son una bocha. Escuchamos siempre muchísima música. Como que nunca fuimos de encerrarnos en algo y al momento de hacer música la flashamos igual. No queremos ser una banda de tal [género]. Hacemos lo que nos sale. Quizás lo que más se nota es eso: la influencia del grunge, de bandas más funkeras como los Peppers. Nos han dicho que han escuchado cosas medio de los redondos. En “Los Días de Gruvencio”, lo que se intentó hacer fue elegir temas que estuvieran dentro de una misma estética. Elegimos. Se buscó mostrar esa parte groovera de la banda, que nos gusta mucho. En su momento planteamos eso: música que tuviera groove y fuerza como pilares principales de la banda. Hoy en día eso lo estamos laburando y mesclando con otras cosas. Por eso Ecos suena distinto.

—Si hay que enmarcar la banda en un género…

—Rock alternativo. Y vas a encontrar cosas de los setenta, de los noventa. Mucha música de afuera y de acá. Hay de todo. Eso es lo que nos divierte de Naranja… no nos ponemos barreras.

—Vayamos un poco para atrás ¿cómo fue el proceso de crear la banda?

—La banda tiene cinco años. Estamos tocando con  Luciano Pizzichillo, alias el pelusa, en la batería y Matías Fragolini en el bajo. La formación de los tres juntos está hace cinco años ya. Yo con Lucho tocamos desde que tenemos doce, trece años. Tenemos veinticinco ahora. En ese momento arrancamos a hacer música juntos allá. Tocamos hasta que apareció Mati y terminamos de cerrar la formación.

—¿Cómo ven la escena rock de acá de mardel?

—La escena en mardel después de dos años de pandemia es complicado pasarte un parte. Medio que hay que ir volviendo a la actividad. Lo que si te puedo decir es que nos hemos estado juntando con bandas del palo y con gente que tiene ganas de laburar y de generar escena. Que eso es algo importante. Hace falta. Unirnos un poco más todos y estar en contacto. Tratar de hacer movidas. Porque pasa mucho eso de que para el rock es complicado progresar por falta de lugares. Si tocas acústico podes ir a un barcito y hay lugares. Ahora si querés hacer rock y tenés que tocar fuerte, estás corto de opciones. Estamos en ese proceso de generar alternativas con los colegas. Tratando de generar una escena para que empiece a surgir una movida más grande.

—Pandemia, decías. ¿Cómo la tramitaron ustedes?

—La pandemia fue flashera. Para nosotros como para todos, imagino. Tuvo sus momentos de mucha manija y momentos de sentir que estábamos completamente parados. Tratamos de mantener la calma. De no volvernos locos. De que no te gane la ansiedad. Lo positivo es que sacamos un temazo que pudimos laburar con Dante Barciulli, que es nuestro sonidista de acá de mardel, y con Franco Giaquinta, cesionista y productor de allá de baires. En pandemia arrancamos a hacer maquetas. Estábamos re manija. De diez, quince elegimos cuatro. De ahí seleccionamos Ecos. La habremos arrancado a laburar en octubre del año pasado y el tema salió recién hace un mes. O sea, el proceso de laburo fue larguísimo.

—¿Cómo fue trabajar con este personaje épico que es Lula Bertoldi?

—Lo de Lula fue hermoso. En lo personal flashero porque de wacho escuchaba Eruca [Sativa] y que la mina este cantando una canción que hicimos nosotros, que escribí yo, fue como una volada de cabeza. Con Lula se dio que nosotros participamos, a fines del año pasado, de la experiencia emergente. Fue una convocatoria a nivel nacional que hizo el Festival Ciudad Emergente. Se anotar como mil artistas y seleccionaban a cincuenta. En el jurado estaba Lula Bertoldi. Quedamos seleccionados para la experiencia, que fue super nutritiva. Y después de eso como que quedó el contacto. Nosotros ya estábamos laburando el tema y cuan do terminó todo, con el tema cerrado, fue “¿y si le preguntamos a Lula?”. De una. Le mandamos un mensaje por Instagram, nos contestó que sí, que le encantó el tema. Le pasamos los tracks por separado, así podía grabar las voces. Y se laburó así, a la distancia. Fue “hacé lo que quieras”, y la rompió, no podíamos esperar otra cosa.

—¿Qué se viene?

—Se viene un cierre de año. Estamos craneando eso. Viendo dónde puede ser. Ahora en noviembre nos vamos para capital. Estamos flashando hacer algo más en plan acústico durante el verano, en el marco de la cantidad de propuestas que hay en verano. A lo que queremos darle mucha manija es al cierre de año. Que va a estar tremendo. La idea es meter músicos invitados. Después, estamos empezando a maquetar cosas nuevas y con ganas de sacar música lo antes posible. Estamos pensando en un EP; laburar de a uno o dos temas. Nos gustó laburar de esa manera. Es un proceso completamente distinto.