MOLA: el primer emprendimiento en 25 de Mayo que vende ropa femenina en talles reales

MOLA: el primer emprendimiento en 25 de Mayo que vende ropa femenina en talles reales

Con el objetivo de culminar con la problemática a la que se enfrentan muchas mujeres a la hora de comprar ropa, el veinticinqueño César Otaola creó Mola, un emprendimiento de indumentaria femenina en talles reales que se ajusta a la diversidad de los cuerpos. 

Por Milagros Delrieu 

Mola es un proyecto que se destaca por la variedad de talles y por la cantidad de productos que ofrece desde su website e Instragram, insistiendo en que la indumentaria femenina debe ser acorde a la Ley Nacional de Talles (27.521) que fue promovida y aprobada en el año 2019, con el propósito de garantizar la producción y venta de indumentaria para cuerpos reales.

Sin embargo, Mola no solo promueve el comercio de prendas para diversos tipos de cuerpos, sino que además hace énfasis en que la indumentaria es para mujeres de todas las edades, resaltando que no existe edad para vestirse “canchera”.

Si bien el emprendimiento se viene pensando desde hace varios años, la cuarentena estricta del 2020 terminó dando ese empujón que César necesitaba para lanzarlo, ya que integrantes de su familia que padecen de sobrepeso o no cumplen con las normas establecidas de cuerpos hegemónicos no conseguían prendas acordes a su talla.

Desde que César se mudó nuevamente a su ciudad natal, a mediados de junio del 2020,  empezó a aplicar todos sus conocimientos en el rubro para poner en marcha este proyecto, dado que identificó el grado de dificultad que estaban teniendo las mujeres veinticinqueñas a la hora de comprarse ropa.

En diálogo con Uf!, César habló sobre el inicio de su negocio, cómo fue creciendo y cómo lo lleva día a día a pesar de las dificultades que atraviesa el país.

-¿Cómo llegaste a viralizar el emprendimiento después del lanzamiento?

-El emprendimiento se empezó a viralizar gracias a las redes sociales, tanto por nuestra página de Facebook, Talles especiales MOLA, como por nuestro perfil en Instagram, tallesespeciales.mola, donde gracias al apoyo de la gente el proyecto tomó fuerza y empezó a hacerse conocido y resonar en la boca de los ciudadanos. A raíz de las repercusiones, tuve la posibilidad de aparecer en una emisora radial y en el canal local, y esto llevó a que la exposición sea aún mayor y a lograr más conciencia social.

-¿Cómo te recibió la comunidad femenina en la ciudad de 25 de Mayo?

-La respuesta fue positiva, ya que en la ciudad no había ningún local de ropa femenina que cumpliera con las normas de talles reales. Pasaba mucho que familiares y amigas se quejaban a diario por no encontrar prendas acorde a su talla o demoraban mucho tiempo en poder hacerlo. Es por eso que creo que la comunidad femenina nos recibió contenta, ya que mujeres de todas las edades iban a poder conseguir prendas acorde a su talla real.

-¿Los resultados fueron los esperados a pesar de la pandemia?

La realidad es que no me puedo quejar, nunca hubo una planificación con respecto a los números, pero si tengo que ser franco te puedo decir que los primeros meses de Mola fueron furor, sobrepasó todo tipo de expectativa pensada a pesar de los meses difíciles que se atravesaron y se siguen atravesando por la crisis económica frente a la pandemia. Hoy en día el emprendimiento se mantiene y ya tiene un caudal de clientes fijos, a pesar de que mes a mes el público se renueva.

-¿Las ventas online ayudaron a posicionar a Mola en el mercado?

-Sí, ayudaron mucho. Las ventas online empezaron a través de Instagram, ya que era la red más utilizada junto con Facebook. Por lo tanto, empecé a pagar publicidad para tener un alcance mayor, no solo en la ciudad de 25 de Mayo, sino también en los alrededores. Esto hizo que Mola tenga mayor visibilidad, ya que las mujeres al ver la publicidad consultaban por las prendas o empezaban a seguirnos en las redes. El emprendimiento empezó a crecer debido a que no solo se vendía en 25 de Mayo, sino también comenzamos a despachar mercadería para distintos puntos del país.

-¿Pensaste en incluir prendas masculinas para hacer respetar la ley de talles y diversidad corporal en la ciudad?

-Sí, lo pensé. De hecho, es uno de los objetivos a corto plazo. Estoy en la búsqueda del mejor producto para los clientes teniendo en cuenta lo dificultoso que es encontrar talles reales para hombres. A lo largo de mi vida fue un gran inconveniente conseguir ropa acorde a mi talle, por lo tanto me pongo en el lugar de las personas que padecen el mismo problema.

-¿Creés que tu proyecto promueve el “body positivity”?

-Sí, Mola cumple con el movimiento body positivity ya que el mismo es un movimiento social creado para empoderar a personas con sobrepeso y a la vez desafiar y cuestionar las maneras en que la sociedad presenta y observa el cuerpo. Por lo tanto, Mola está dentro de este movimiento, debido a que nuestras modelos son mujeres con diversidad de tallas, que se quieren, se respetan y reflejan los cuerpos reales y no los impuestos por los demás. 

-¿Por qué decidiste agregar el “talles especiales” siendo un emprendimiento inclusivo? 

-Desde que se pensó Mola que se discute día a día la pregunta que me acabás de hacer. Soy un fiel creyente de que las palabras “talles especiales” se asocian únicamente a personas con sobrepeso y de prendas acorde a su talla real. Yo, como creador del emprendimiento, sigo firme en la idea de que usar un “talle especial” no significa ser “gordo”, sino que los talles especiales se crean para personas especiales, como clientas altas, bajas, delgadas, con sobrepeso, etc. Ser especial es ser distinto y ser distintos es lo que hoy en día nos marca la diferencia entre los comercios con talles hegemónicos para cuerpos inexistentes de lo que nosotros formamos con Mola