Manuela Silvestre: “La copa menstrual requiere de adaptación y paciencia”

Manuela Silvestre: “La copa menstrual requiere de adaptación y paciencia”

En diálogo con Uf! la creadora de “Ciclando” brinda detalles sobre el correcto uso de la copa menstrual, sus pro y sus contras y los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir este elemento de gestión menstrual.

“Las vías para conseguir estos productos son varias pero, generalmente, no está la posibilidad de consultar con alguien, que ese alguien te asesore en el mundo inmenso de las copas menstruales y de sentir el acompañamiento que yo también hubiese necesitado cuando comencé a usar la mía”, sostiene Manuela Silvestre, estudiante de medicina de la UNLP. Esa fue una de las principales razones que la motivaron a dar inicio a su emprendimiento, “Ciclando”.  

“Comenzaba la pandemia, y decidí volver a Saladillo a terminar las ultimas materias de la facultad de forma online. Simplemente quería hacer algo más pero no sabía qué. Un día mi mamá me preguntó sobre la copa menstrual, porque sabía que yo la usaba. Le expliqué, le mostré como se colocaba, y me preguntó dónde se conseguía en Saladillo. A la mía la había comprado por internet, pero me quedé pensando que muchas veces no se cuenta con el asesoramiento necesario a la hora de la compra. Principalmente con este emprendimiento busqué eso, que otrxs pudieran saber qué copa elegir entre tantas, encontrar una adecuada desde un principio, charlar las dudas, sentirse acompañadxs en este proceso”, agrega. 

-En un primer momento tu proyecto se llamó “Mujer libre soy”, ¿a qué se debió el cambio de nombre? 

Entendí que todas las personas que pueden usar la copa menstrual no son solo mujeres, sino aquellas personas que tienen útero y que menstrúan, sin necesidad de sentirse mujer ni física ni emocionalmente. Hice mi autocritica, no estaba incluyendo a todas las personas menstruantes. Muchxs me decían que lo dejara así, que había gente que ya me conocía de esa forma. Pero como verán decidí cambiarlo igual y ahí nació “Ciclando”. Ciclando propone romper tabúes, que todxs podamos hablar de menstruación, una menstruación que no tiene genero, propone incluir y deconstruir. 

-Las copas menstruales fueron creadas hace muchos años, pero son un producto que comenzó a ser utilizado hace relativamente poco tiempo, ¿por qué crees que fue así? 

¡Si! La primera copa menstrual fue patentada en el año 1937. El negocio de lo descartable fue creciendo y mucho. Los métodos de gestión menstrual comenzaron a ser un negocio para muchas empresas, y utilizar un elemento que dure 5 a 10 años no es tanto negocio como  cambiar toallitas o tampones cada 4 hs. Sumado a todo esto, hace muchos años atrás había  un mayor rechazo a hablar de menstruación y al autoconocimiento. Hoy en día las nuevas tecnologías que se aplicaron a la copa menstrual permitieron mejorar los diseños, la calidad, la materia prima. Y además sobretodo hoy hay mayor consciencia sobre una menstruación saludable y ecológica. Los tabúes de a poco empiezan a romperse y las personas menstruantes estamos cada vez más dispuestxs a poder elegir qué elemento de gestión menstrual queremos usar y que este nos de comodidad para que podamos hacer las actividades que queremos durante el ciclo menstrual sin ser diferentes a quienes no menstrúan. 

-¿Cuáles son sus pro y sus contras? 

De los pro podemos decir que por ser un elemento intravaginal, es súper cómoda, lo que lleva a que ni nos acordemos que la tenemos puesta y esto me parece clave porque hoy en día buscamos estar más comodxs y que la menstruación no nos impida nada, ¿no? Además, podemos tener la copa puesta hasta 10 horas. Es económica porque con el gasto que hacemos en una copa a los 5/6 meses ya amortizamos lo que gastamos todos los meses en toallitas y tampones. 

¡Es saludable e higiénica! Esto me parece importante aclarar que lo será siempre que la usemos de la forma adecuada y con conciencia. Con la copa evitamos el contacto con todos los tóxicos y pesticidas que contienen los tampones y toallitas. Además, si pensamos un poco en nuestro medio ambiente, la copa menstrual es ecológica, y con esta dejamos atrás los descartables que tardan 500 años en degradarse.  

Considero que la contra que tiene principalmente es que requiere de autoconocimiento y de información de nuestra anatomía, de acompañamiento, de práctica y sobretodo de condiciones sanitarias adecuadas (que tengan agua potable) para poder higienizar la copa y que su manipulación sea en condiciones higiénicas. 

-¿En qué momento no es aconsejable usar la copa menstrual?

Si estas cursando una infección vaginal o tenés flujo anormal (feo olor/color/consistencia), después de colocarte el DIU (tenés que tener el Ok del especialista que lo colocó), si tenés o estás en tratamiento por verrugas o lesión por HPV, si tuviste hace poco cirugías vaginales o parto vaginal (necesitas el alta del especialista). Tampoco se aconseja usarla para el flujo que tengas entre los periodos menstruales. Si la usa o la usó otra persona (son métodos de uso personal) y tampoco aconsejo usarla si no lo elegiste como método de gestión menstrual. ¡No todxs debemos amigarnos fácilmente con la copa, si no te gusta, podes elegir otro método como las toallitas de tela que también ayudan a cuidar nuestra salud vaginal y nuestro medio ambiente!

-¿Qué aspectos hay que tener en cuenta a la hora de comprar una copita?

Pff ¡son muchos! Hay un abanico muy amplio de opciones, y por eso esta bueno pensar de forma individual la copa que necesita cada unx. La copa que uso un amigx, vecinx, hermanx no quiere decir que nos va a quedar de diez a nosotrxs. Todos los cuerpos son distintos.
Lo principal a tener en cuenta es la edad y si tuviste hijxs por parto vaginal (con la edad y los partos la vagina adquiere mayor laxitud, puede cambiar el talle dependiendo de esto), si has usado otro método intravaginal como los tampones, si haces ejercicio físico, cantidad de flujo menstrual, si tenés escapes de orina, que estés aptx para usar la copa y, obviamente, ¡que vos elijas hacerlo!

-¿Qué son las “copitas piratas”? 

Son copas menstruales llamadas por quienes las fabrican como “genéricas”. Pero en pocas palabras son copas truchas. Para muchas empresas los elementos de gestión menstrual son un gran negocio, y en este momento donde aumentó mucho la venta de copas menstruales, algunxs no quisieron quedarse atrás. Estas copas piratas son hechas por fábricas que no figuran en ningún lado y que no tienen certificados de seguridad. Podés sospechar de una copa pirata cuando tienen precios menores a $1000, cuando hacen 2×1, 50%. En una copa menstrual donde la silicona es de buena calidad se hace imposible hacer este tipo de descuentos, porque los gastos en materiales son muy altos. 

-¿Cómo es el proceso de limpieza de las copas menstruales?

Hay dos limpiezas para hacerle a la copa. Una es la que se realiza antes y después de cada ciclo menstrual: se coloca agua en un jarrito (que se use únicamente para esto) y se espera a que hierva. Una vez que el agua está hirviendo colocas la copita y la dejas por 3 minutos y ¡listo! La otra limpieza es la que se realiza en el mismo ciclo menstrual en cada cambio que hacés de la copa (que debe ser cada 10 hs como máximo), en este caso solo tenés que limpiar la copa con agua de la canilla, limpiando bien los bordes, los agujeritos y ya podés colocarla nuevamente. 

-¿Cuáles son las consultas más frecuentes que suelen hacerte en relación al uso de la copa? 

Una, lamentablemente muy frecuente, es ¿qué hago si la copa se me cayó al inodoro? En este caso mi recomendación es no usarla más ya que no hay métodos que puedan asegurarnos que la copa quede libre de cualquier microorganismo que pueda haber en el inodoro. 

Otra es ¿qué puedo hacer cuando la copa me filtra? Hay varios tips, pero el más usado es girarla de la base y mientras tanto toser para que los músculos pélvicos contribuyan a reacomodar la copa y abra bien el anillo.

“Ya me puse la copa pero trato de tocarla y esta aplastada, ¿está bien puesta igual?” La vagina es una “cavidad virtual”, sus músculos se adecúan al elemento que coloquemos. En reposo la vagina tiende a colapsar y como la copa es muy flexible se aplasta, por eso el cuerpo de la copa puede estar aplastado; lo importante es que el anillo abra correctamente. ¿“Puedo usarla para dormir?” ¡Sii! Solo que es importante no dejarla más de 10-12 horas. 

-¿Qué recomendaciones les darías a quienes desean comenzar a utilizar la copa y aún no se animan? 

Que busquen o pidan información, pregunten sus dudas, los pro, los contra, que busquen alguien para charlar de esto para poder asesorarse y sacarse las dudas y también que puedan pensar si están dispuestxs a conocerse, a empezar a vivir la menstruación de otra forma hasta olvidándonos que estamos menstruando. La copa menstrual requiere de adaptación y paciencia. Nadie nace sabiendo nada. Es un aprendizaje que vale mucho la pena y cambia muchísimo nuestra forma de vivir nuestra menstruación y amigarnos con esta. 

-A fines del 2020 se aprobó en Saladillo el “Programa Municipal de Gestión Menstrual” que proveerá productos menstruales a personas en situación de vulnerabilidad económica social, ¿Qué otras acciones crees que hacen falta para que la menstruación deje de ser un factor de desigualdad entre hombres y personas menstruantes? 

Creo que debe haber políticas de salud pública enfocadas principalmente a luchar contra la desinformación y el tabú que rodea a la menstruación. Informando desde chicxs sobre qué es la menstruación, el ciclo menstrual, los elementos de gestión menstrual, nuestra anatomía, genitalidad y educación sexual; usando siempre palabras apropiadas, llamando a las cosas por su nombre, dejando atrás la vergüenza, el individualismo y hacerlo más colectivo, que puedan estar informadxs tanto personas menstruantes como niñxs y hombres. La menstruación es un problema de salud pública. Por eso hoy se está pidiendo la quita del IVA, y la provisión gratuita de elementos de gestión menstrual. Para esto último creo fundamental la evaluación del contexto donde se provea de ciertos elementos. Por ejemplo, para la entrega de copas menstruales debe haber agua potable, mucha información y consciencia al momento de manipular la copa.

Hoy no adquirir los medios para gestionar la menstruación es un factor de ausentismo escolar y laboral. Y esto lleva a una gran desigualdad entre quienes tienen útero y menstrúan, y entre quienes no.