Los dioses mienten

Los dioses mienten

Si nunca leíste un manga y querés comenzar pero no sabés por dónde o si, por el contrario, sos un gran lector pero querés darte un break de las sagas de incontables volúmenes, esta recomendación es para vos. 

Por Rocio Sadobe

Kamisama ga Uso wo Tsuku es un manga seinen autoconclusivo publicado en Japón en 2013 y llegó a nuestro país en 2019 gracias a la editorial IVREA. Su autora, Kaori Ozaki, es una mangaka que aborda principalmente historias de fantasía y drama, y que ha publicado otros títulos como Immortal Rain y El príncipe del mar.

Los dioses mienten nos presenta una historia llena de soledad y nostalgia, donde uno de los grandes temas es el abandono que se sufre durante la infancia y adolescencia cuando los adultos responsables no se hacen cargo de sus hijos e hijas. Son cinco capítulos de ilustraciones limpias y agradables que junto con una traducción bastante argenta a cargo de Sol Jennerich provocan una lectura fluida y clara. 

Llegamos entonces a Natsuru Nanao, nuestro protagonista de apenas 11 años que vive solo con su madre, ya que su padre falleció unos años antes de cáncer. Su madre es muy joven y amorosa pero su trabajo la mantiene sumamente ocupada y exhausta, por lo que con frecuencia no puede realizar las compras ni cocinarle a Nanao, y tampoco puede dedicarle mucho tiempo.

El asunto se pone interesante cuando Nanao, que está viviendo ese momento donde la infancia se resquebraja y la adolescencia asoma, se fija en Río Suzumura, una compañera de clases que hasta el momento no le había llamado la atención. Encuentra la excusa perfecta para entrar en contacto con ella cuando luego de encontrar un gatito en la calle y no poder conservarlo, le pide a ella que lo cuide por él. Río acepta pero a cambio de que él costee los gastos. Así es como desde las primeras páginas del manga conocemos a este personaje que maneja con estricto rigor la economía de su hogar: camina cuadras y cuadras para conseguir las mejores ofertas, tiene una lista precisa de lo que puede comprar y cada centavo es registrado. A su vez su aspecto descuidado y su personalidad sumamente reservada genera un montón de rumores entre las compañeras de la escuela. 

La razón es un secreto muy bien escondido: Río vive sola con su hermano menor en una vieja casa y nadie puede enteresarse, pues Servicio Social los separaría y jamás podrían vivir juntos. 

A causa del gatito la relación de Nanao y Río prospera, pasan mucho tiempo juntos y se divierten hasta que comienzan las preguntas: ¿dónde están los padres de Río?, ¿de dónde obtiene el dinero para sobrevivir?, ¿por qué tiene tantos temores y es tan desconfiada? Las respuestas las iremos descubriendo poco a poco pero no son nada agradables. Ella esconde más secretos de los que él puede soportar, lo que lo lleva a tomar grandes decisiones. 

Dije al principio que Kaori Ozaki se destacaba por escribir principalmente historias de fantasía, pero esta es la excepción, porque Los dioses mienten es de un realismo crudo y hostil. Los niños y niñas no tienen tiempo de vivir la infancia plena ya que deben madurar pronto y hacerse responsables de sus decisiones. En el medio el amor y la muerte. 

Los dioses mienten. No es una pregunta, no es una duda, es una afirmación que nos sacude y nos grita: dejen de ser ilusos, las historias que les contaron cuando eran niños no tienen lugar en el mundo real.