Lola Cobach: Darle la espalda a Google y la mano al arte

Lola Cobach: Darle la espalda a Google y la mano al arte

A menos de un mes del lanzamiento de “Superluna”, el nuevo adelanto de su próximo disco que llegará en 2022, charlamos con Lola Cobach sobre música, influencias y ese piletazo que es ir a buscar lo que de verdad nos mueve.

Por Tomás Pelaia

Desde su lanzamiento como solista, allá por 2014, la cantante y compositora argentina Dolores Lola Cobach ha ido ganando reconocimiento en la escena emergente de Buenos Aires. En 2016 lanzó su primer EP, “Time has come”, y en 2019 “Plumaje”, su primer album de estudio. Su disco debut, producido por  José “Larry” Cuffia, comenzó a producirse en 2018 y en 2020 fue editado en Japón. Ha realizado giras por el país, en Uruguay, y por los Estados Unidos (San Francisco, Boston, Nueva York y Nashville).

Su sonido reúne influencias del soul y neo-soul, rhythm and blues, folk-rock y el indie-pop y tiene un estilo fuertemente apoyado en las influencias vocales; se ha pasado la infancia y adolescencia nutriéndose del talento de mixto de figuras como las de Mercedes Sosa, Joni Mitchell, Stevie Nicks, Juana Molina y Nina Simone.

Charlamos un rato con ella y recorrimos el extrañamente maravilloso camino que ha realizado con su música. Desde los coros escolares hasta las giras internacionales; desde la renuncia a Google, hasta la “Superluna”, el vaticinio de su próximo disco y la preparación de los shows que se vienen.

—¿Qué influencias musicales han ido marcando tu sonido?

—En mi casa siempre se ha escuchado mucha música. Desde muy chica. Lo que escuchaba los domingos cuando me levantaba, con los discos que ponía mi viejo. Empecé a absorber data. Me despertaba y mi viejo estaba escuchando a Pavarotti, a Mercedes Sosa, Queen, Maria Bethânia… una música en la que la voz era muy protagonista. Siempre escuché y estudié y aprecié a grandes cantantes. Me llamó por ese lado. Sobre todo las grandes cantantes. Más adelante, mi hermana me inculcó bastante música. Lauryn Hill, The Fugees. Ese fue como el comienzo de escuchar R&B. después como que, con las películas me fui acercando al folk. Con “Hechizo de Amor” conocí a Joni Mitchell, Stevie Nicks. Y empecé con una etapa de música más setentosa. Empecé a escuchar Led Zeppelin, Simon & Garfunkel, Creedence. La película “Almost Famous” me llevó a un rock más setentoso. Los últimos años mucho R&B, soul… durante toda la pandemia escuché mucho Mac Miller y Tom Misch, música más groovera.

—¿Y de acá de la Argentina?

—Artistas locales como Tomás Amante, Noelia Recalde, Chipi, An Espil, hay mucha movida argentina. Me gusta estar al tanto con lo nuevo que sale. “¿Qué sacaron mis amigos?”… todo eso siento que siempre me va influenciando en mis composiciones y en el sonido que voy buscando.

—Dejaste un puesto en Google para dedicarte de lleno a la música; ¿Mito o realidad? ¿Cómo fue ese piletazo?

—Sí. Fue exactamente así. Yo canté desde muy chica. En coros. En el colegio, en las obras de teatro… tomaba clases de canto y guitarra… formé parte del Coro de la Rivera, con el que hicimos giras por México, Chile, el interior del país. Después de eso formé un quinteto a capella con los que grabé un primer disco. Cuando se disolvió eso como que me acerqué más al folk. Y tocando me fui encontrando con más y más músicos. Iba tomando más fuerza lo de la música pero en paralelo yo seguía con lo demás; yo estudié comunicación social y trabajaba en agencias de publicidad y cuando se empezó a intensificar la música estaba trabajando en Google, ya hacía dos, tres años. Llegó un momento en que se me hizo muy contundente que tenía que tomar una decisión y que quería dedicarle más tiempo y energía a la música. Fue una decisión muy consciente.

—¿Y entonces?

—Ahí renuncié. Me costó tomar la decisión. Porque uno viene con sus esquemas, ¿no? creo que nos enseñan a tenerle miedo a lo que no es un camino estructurado. Pero hay millones de formas de vivir y millones de formas de trabajar… ¿por qué lo que a uno le gusta tiene que estar relegado a una sola hora del día? Pero bueno, tomé la decisión.

—¿Qué pasó a partir de entonces?

—Y bueno, a partir de esa renuncia empecé a trabajar en mi disco, me fui de gira a Estados Unidos, empecé a trabajar con el que es ahora mi productor. Con él trabajamos el disco “Plumaje”. El disco se vendió en Japón, y así… creo que las canciones de ese disco hablan bastante de esa situación. De eso de ir hacia un mundo nuevo. Uno donde uno se siente feliz y más pleno.

—Hace un par de semanas salió “Superluna”, que es una especie de adelanto de un nuevo disco…

—Acaba de salir. Hace un mes. Es un tema que salió este año, con la superluna que hubo en mayo. Yo estaba trabajando en una canción, tenía una base y justo me escribe una amiga y me dice “¿viste que hay superluna hoy?”. La verdad es que yo no la veía, no desde mi edificio. La canción habla un poco de eso, de ese instante. Canaliza este tiempo de estar chocándonos contra las paredes y estar encerrados. Es el adelanto de un disco en el que estoy trabajando. Todavía no me sé cómo se va a llamar. Tengo una idea, pero no lo quiero decir por si lo cambio… está en proceso. Va a incluir “último día” y “Superluna”. En el verano va a salir un adelanto más y ya el año que viene saldrá el disco.

—Ahora que estamos lentamente volviendo a normalidad. Vuelven los recitales ¿tenés fechas preparadas?

—Se vienen fechas. Sí. Ahora que está volviendo todo a la normalidad me da un poco más de confianza como para que estemos todos cómodos, tanto público como quienes tocamos. Tuve unos shows la semana anterior y fue una alegría total. Te vuelve un poco el alma al cuerpo después de tanto tiempo. También que hay entusiasmo del otro lado, por ver música. Se vienen fechas pronto, estamos preparando. Y espero que nos veamos pronto todos.

Lola Cobach acaba de lanzar “Superluna”, un nuevo adelanto de su próximo disco, y podes escucharlo por Spotify o en You-tube.