Lennon: imaginemos cosas chingonas

Lennon: imaginemos cosas chingonas

A 71 años del nacimiento de John Lennon festejamos la carrera de una de los músicos más grandes de la historia y develamos un poco al hombre detrás de la leyenda.

Por Lucas Huarte

¿Viste “Yesterday”? Es un film estrenado en 2019 y dirigido por Danny Boyle (“Trainspotting” -1996-, “Slumdog Millionaire” -2008-) que plantea un interesante concepto: de la noche a la mañana The Beatles deja de existir. En un principio pareciera ser un caso de amnesia mundial; pero no, es aún peor. La banda de Liverpool ha sido enteramente borrada de la historia y sólo el protagonista recuerda su existencia. Por suerte, Jack Malik, el personaje interpretado por el actor británico Himesh Patel, es un músico decente que toma la posta beatle en ausencia del famoso cuarteto y lleva su música a este extraño mundo paralelo (cargándose con la gloria que supo pertenecerle a la banda).

Quedémonos con la idea de un mundo sin The Beatles. Entramos en un aura de especulación histórica sobre cómo hubiera sido el universo sin el impacto cultural de estos cuatro genios de la música. Boyle ya dio su visión. Yo tengo la mía, vos seguramente estés craneando la tuya. Probablemente exista una por cada cabeza pensante, pero podemos estar de acuerdo en que un mundo sin ellos no sería lo mismo. Es más, es un mundo que sin saberlo sufre de su ausencia. Por eso, en esa tierra paralela de “Yesterday”, el protagonista (la total representación occidental del fracaso) obtiene el éxito, y con poco esfuerzo. 

Llevemos este exagerado análisis del filme un poco más allá. Nuestro protagonista, el único ser con el privilegio de conocer la existencia de la banda y poder transmitir su música, sólo se centra en las canciones de la banda hasta el momento de su separación. ¿Y dónde quedaron las impresionantes carreras que siguieron a la disolución? ¿Por qué no tocó “Imagine” (Lennon), “Maybe I´m Amazed” (McCartney), o “My Sweet Lord” (Harrison)? Se entiende el priorizar la etapa en que tocaron juntos, no por nada son más grandes que Jesús, pero el legado beatle no se reduce a la única década de existencia de la banda. Muy flojo lo de Boyle.

Ahora volvamos a la realidad, a lo que sí pasó. Hubo suerte y coincidimos con The Beatles.

Hoy cumpliría 71 años John Lennon, y sería una picardía que este hecho nos pase desapercibido. Porque hace 71 vueltas al sol Julia Lennon pario a un niño que, en el medio de los mil y un problemas que la vida le acostó arriba, se enamoró del Rock and roll y le dedico su vida, sea reproduciéndolo o transformándolo.

Con una guitarra y una campera de cuero. Con la explosión del Rock and roll británico y con una primera banda, The Quarry Men, que en 1960 se transformaría en The Beatles. La leyenda de quien conquistó al mundo en menos de una década comenzaba a escribirse, obviamente con la complicidad de unos tales Paul, George y Ringo (y Faul para los conspiranoides).

Repasar lo logrado por este hombre, desde 1960 hasta su asesinato en 1980, es una tarea abrumadora. Supo personificar, a través de su música y su actitud rebelde,  sueños inalcanzables para los mortales. Cuesta creer que un tipo así haya existido; resulta inentendible, sobre todo para quienes no tuvieron la oportunidad de serle contemporáneo. Entenderlo sin vivirlo es como tratar de figurarnos a Maradona sin haberlo visto nunca jugar. Es una figura-leyenda. Por eso es necesario recordarlo, para no olvidar que fue humano.

Un ser humano que fue parte de la dupla más exitosa de la música, mitad necesaria de esa incuestionable magnificencia que fue el dúo Lennon-McCartney. Un hombre que, tras caminar por Abbey Road hacia la desintegración definitiva de la banda más grande de la historia, siguió vigente en ese mundo tan insoportablemente exigente que es el negocio de la música. Un tipo que se dio el lujo de tocar en vivo con Chuck Berry mientras el sonidista le desconectaba el micrófono a Yoko, y de componer junto a otros dos extraterrestres musicales dos “Número 1” (“Whatever Gets You Thru the Night” junto a Elton John y, “Fame”, nada más y nada menos que el primer “Número 1” en la carrera del genial David Bowie).

No sólo eso, también fue un gran activista por la paz. Y su música es su mayor prueba de ello. Mientras nosotros todavía nos tomamos el trabajo de imaginar un mundo sin Lennon, él ya había imaginado un mundo sin paraíso, ni infierno, ni países, ni religión, ni propiedades, con el poder para las personas. Porque John era un soñador, pero no el único, y no hay un mejor día en la vida para refirmar nuestra identidad soñadora. Porque hay que darle una oportunidad a la paz en este mundo donde todo lo que necesitamos es amor.

Lucas Huarte.

IG: buda_huarte