La importancia de cultivar valores a través del deporte

La importancia de cultivar valores a través del deporte

Opinión por Agus Di Benedetto

Para los que nos toca trabajar en la formación de chicos, sea en fútbol o en cualquier deporte, creo que es importante saber que no solo los formamos para el deporte específico que practiquen, sino que el profe que ellos tienen de pequeños los forma también para la vida.

El deporte es parte importante de cualquier proceso de enseñanza – aprendizaje, como base para la formación de la personalidad. Por eso es conveniente tomar en cuenta diversos aspectos relacionados con los niños y jóvenes. En este proceso pedagógico y metodológico es necesario, por ejemplo, respetar las edades del niño y diferenciar las etapas de aprendizaje.

La formación integral debe primar en este desarrollo deportivo, pues el juego y el deporte son instrumentos importantes de educación, ya que aportan valores para la convivencia social, espíritu de solidaridad y compañerismo, respeto al adversario y al juego limpio. Se adquiere fuerza de voluntad, perseverancia en alcanzar un objetivo trazado. Implica respetar las normas y a quien aplica justicia en los triunfos y en las derrotas.

El entrenamiento y los partidos deben ser una experiencia agradable para el menor. El entrenador debe brindar amistad y afecto e imponer autoridad a través de una disciplina cordial. Los ejercicios deben ser variados y lúdicos, que despierten el interés y la alegría por el aprendizaje.

La motivación influye en el desarrollo deportivo. Un niño motivado se entrega con mayor dedicación a su formación deportiva. La comunicación debe ser clara, simple, breve, llena de alegría y simpatía por sus clubes y sus colores.

No es aconsejable imponer la obligación de ganar en tempranas edades, lo que debe interesar son sus progresos deportivos. Todos queremos ganar pero en los niños en formación la obligación de ganar pasa a segundo plano; cuando se impone esta obligación se limita sus posibilidades creativas no permitiendo  que el niño demuestre su habilidad y su destreza natural de jugar.

Siempre cito como un claro ejemplo que debería recorrer el mundo esta frase de Pablo Aimar, actual entrenador del seleccionado argentino sub 17: “Si uno es amable, los que lo rodean terminan siéndolo. Perdimos 3-0 contra Uruguay y los chicos fueron a saludar a sus rivales. No tengo claro que eso tenga incidencia dentro del campo, pero sí afuera. Y al final ellos son futbolistas dos horas por día y el resto son personas“. 

Así, dejó en claro que no solo importa la parte futbolística y que lo primordial es lo humano. “Cultivar valores en los chicos es muy importante en esta etapa. No se si influye en el juego, pero sí en la vida“, agregó. 

Hay ejes que un formador de niños no los debe perder nunca, por eso bienvenidos los Pablo Aimar trabajando en selecciones formativas y sobre todo en un ambiente tan revolucionado como lo es el del fútbol.

Aportar nuestro granito de arena los que trabajamos en formación desde el deporte, desde el lugar que nos toque, no solo para que se aprenda a dar un pase o rematar al arco, sino también para formar mejores personas.