Küyentún: hablemos de menstruación

Küyentún: hablemos de menstruación

Küyentún nació hace 5 años, durante la gestación de mi primera hija. El emprendimiento se asentó sobre dos bases principales: la falta de políticas públicas de acceso laboral a personas con discapacidad y la poca información de empoderamiento que estaba disponible en ese momento. Hace 5 años hablar de menstruación no estaba en agenda como quizás sí lo está hoy y, como mujer, yo estaba en constante trato con pares que padecían diferentes complicaciones en su periodo. En mi investigar cotidiano di con las toallitas de tela, y en una situación de completa vulnerabilidad económica (potenciada por mi gestación en curso) y luego de aprender a coser con YouTube, nació lo que hoy es el emprendimiento sostén de una familia entera y, a la vez, la compañía y herramienta de apoyo de muchísimas mujeres que se animan a cambiar sus hábitos y hablar de cosas que antes estaban bajo la alfombra. 

Hay una realidad: los productos descartables de higiene menstrual hacen mal y después de muchos años de su auge y comercialización masiva, las evidencias salieron a la luz. En este último tiempo, en donde se empezaron a hacer más conocidas las alternativas de gestión menstrual, se conjugó un cambio cualitativo en la forma en la que concebimos el planeta, su cuidado y el mal uso que le estamos dando a los recursos naturales. Son varios los movimientos sociales que enaltecen las bases ecologistas dándole un nuevo foco y sentido a cómo consumimos y por qué. He aquí la explicación fundamental de cómo en un corto periodo de tiempo tanto las toallitas de tela como la copa menstrual tomaron un papel preponderante en defensa de esta doble batalla. 

La mayoría de mis clientas (hemos llegado a abastecer a 18 emprendimientos a lo largo de todo el país) sufrieron algún tipo de complicación de salud por el uso de los productos descartables. A su vez, muchas de ellas están familiarizadas con las corrientes de consumo consciente y cuidado del medio ambiente. Por lo tanto el ahorro -que si nos ponemos a sacar cuentas a largo plazo es significativo- no es su factor preponderante a la hora de elegir estas alternativas, ya que la inversión inicial suele ser considerablemente mayor en comparación a los productos que tenemos en la góndola. Sin embargo, después de todo, la mayoría termina dándose cuenta del gasto vacío y perjudicial que habían hecho durante tanto tiempo en sus productos descartables. 

Uno de los “miedos” más habituales o la gran pregunta que frena a muchas mujeres a hacer el cambio es: “¿Pero las tengo que lavar? “¿Eso no es muy difícil?“, Y la respuesta es no, la confección de toallitas de tela se ha ido perfeccionando en el tiempo para lograr un producto útil y funcional a la vez que se le otorgan características estéticas que las hacen bonitas y llamativas. La limpieza, salvo el remojo que se le da antes del lavado (para desprender la sangre de los tejidos interiores), es similar a la de cualquier prenda. Y creo que una toallita o protector de tela debería ser parte del cajón de prendas íntimas de todas las mujeres. Como todo cambio de hábito conlleva justamente adicionar algunas labores,  pero no son imposibles y demuestran que la sangre menstrual no huele mal y no es más que parte de un proceso fisiológico natural.

También recibo muchas consultas ante el temor de que se traspase la sangre por la tela. Por tal motivo, ofrecemos más de 16 variedades de toallitas para que puedan adaptarse a la necesidad de cada una, a cada cuerpo y a cada tipo de menstruación, y a la vez las toallitas contienen una tela técnica que permite aportarle al producto la cualidad de ser impermeable y respirable (permite que la vulva respire y no genere calor innecesario en la zona) y conjuntamente con las telas que le dan absorción en su interior generan una complementación ideal para que cumpla de modo óptimo con la función que fueron creadas. Se trata de un producto artesanal, pero pensado y diseñado para cubrir una necesidad real de manera efectiva. 

Para las personas que no se animan a la copa, pero tienen ganas de probar alternativas de gestión menstrual ecológica, las toallitas de tela son las aliadas ideales, ya que no es un cambio tan abrupto y puede ser el paso de transición hacia otros métodos. 

Son cómodas, frescas y anatómicas. Eligiendo la variedad que mejor se adapte a tu fisionomía y necesidad realmente vas a sentir que no tenes nada puesto.

Están libres de los químicos con los que se fabrican los productos desechables, lo que es sinónimo de disminución del dolor menstrual, irritaciones, infecciones e inflamación. 

Se fabrican de manera artesanal y con telas seleccionadas de excelente calidad. Se pueden reutilizar a lo largo de casi 5 años, lo contribuye a la economía circular y a la reducción de residuos contaminantes. Se lavan se secan y quedan listas para el siguiente uso. Y sí es tan simple como suena. 

Instagram: @kuyentuntoallitasecologicas