Guillermo Ni Coló: “Nosotros podemos dar la cara frente al pueblo Argentino”

Guillermo Ni Coló: “Nosotros podemos dar la cara frente al pueblo Argentino”

En una entrevista exclusiva con Uf!, el excombatiente de la Guerra de Malvinas, Guillermo Ni Coló, brinda detalles sobre su participación en el único enfrentamiento bélico del Siglo XX de la historia Argentina.

Por Milagros Delrieu

Desde el 2 de abril yo sabía que esto terminaba en una guerra. Habiendo leído algo y tratándose del Imperio Británico no se podía esperar otra cosa”, recuerda Guillermo sobre el inicio de lo que sería la recuperación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. 

“Yo estaba en el Apostadero Naval Malvinas, que era donde estábamos todos los de la Marina, y colaborábamos descargando barcos, trabajando en una planta de combustible para abastecer a los barcos que andaban por ahí. El 29 de abril nos bajaron de ese barco, porque ya era inminente el ataque británico, y fuimos pasando por varios galpones y trincheras”, relata. 

Desde ese entonces, junto a un grupo de soldados les ordenaron ir a buscar un pequeño barco denominado Feuerland, conocido luego como ARA “Penélope”, que se encontraba en otro punto de las Islas, con el fin de ir rescatando soldados y transportando combustible y recursos para los helicópteros.

Foto: Libro “64 días muerto” – ARA Penélope

“Cuando termino la Guerra, a nosotros, que seríamos unos 20 que estábamos por el puerto, vino un oficial y nos dijo: “El que se quiera ir, si se anima, suba a ese barco que los lleva”. Así que la opción era quedarse prisionero o irse ahí. Yo me fui a ese barco (un buque hospital argentino) con una maniobra extremadamente peligrosa; pero bueno, era escaparse, salir de ahí de una vez por todas. Cuando el barco que nos llevó volvió al puerto a buscar más soldados, ya lo estaban esperando los ingleses y nadie más pudo escapar por ahí. Llegamos hasta Comodoro Rivadavia en barco, y ese mismo día, desde ahí, salimos en avión a Ezeiza, detalla sobre su regreso. 

Foto: Libro “64 días muerto” – El día después de la Guerra

Y agrega: “Cuando estaba en Malvinas yo pensaba “Salvarme de esto va a ser un milagro”. Tengo presente que venía en el barco parado -porque estaba lleno de camas, lleno de heridos- y con una tristeza infinita, que hasta el día de hoy le sigo preguntando a mi psicóloga por qué me pasa eso, por qué me quedé ahí. He vivido todo el tiempo así, hasta hoy, en un estado muy triste, que nunca me permitió disfrutar plenamente de momentos que eran divertidos o en una fiesta, por ejemplo, haciendo fuerza para divertirme un poco. Será por todo lo que vi, lo que viví. Eso tiene que ver con la culpa del sobreviviente”.

“Ese sentimiento me lo quité casi del todo en el 2014, cuando volví a Malvinas y pude estar en el cementerio donde están los caídos. Hablé con ellos, les dije que no había sido culpa mía, que me perdonaran. Y también fue una manera de despedirme, porque yo nunca me pude despedir de ellos”, comenta. 

Por otro lado, se refiere a la información falsa que transmitían los medios de comunicación en Argentina, plagada de mentiras: “María Inés, que en ese momento era mi novia, un día fue a Canal 7 y preguntó si había alguna manera de saber algo de mí. Entonces le dijeron que vuelva en unos días, que le iban a preguntar a Nicolás Kasanzew si sabía algo. Ella volvió y le dijeron que Kasanzew había dicho que yo había salido en una misión y que no había vuelto. Nos dieron a todos por muertos. Sin tener certezas él dijo eso. Eso se supo en Saladillo y le han preguntado a mi hermano más chico a qué hora era mi velorio o donde me velaban”, expresa. 

Además, recuerda una publicación sobre un ataque argentino a un barco inglés, que decía que lo habían dañado fuertemente y estaba acompañado de una foto, sobre la que Chiche Gelblung declaró que hicieron un photoshop y que lo del humo no era verdad: “Esas eran las noticias que les daban a los Argentinos. Se decía que estábamos bien alimentados, que no nos faltaba nada. Todo mentira. Nunca dijeron que estuvimos 70 días con la misma ropa puesta. Yo me vestí en Buenos Aires el 10 de abril y me saqué la ropa el 18 de junio cuando volví a mi casa. Mojado, embarrado”. 

Por último, señala que el Estado aún mantiene una gran deuda con los excombatientes, mientras que la sociedad, afortunadamente, agradece y valora que hayan dado la vida por la Patria: “La sociedad nos respeta, nos quiere, reconoce lo que hicimos y eso es hermoso. El problema es con el Estado. El Estado nunca quiso hablar, nunca quiso decir nada, para ocultar la traición a la Patria que hicieron los militares, los grandes jerarcas que no fueron a la Guerra. Esos son todos traidores a la Patria”. 

Nosotros podemos dar la cara frente al pueblo Argentino, cosa que muy pocos políticos pueden hacer”, concluye. 

Mirá la entrevista completa: