CUMBIA VILLERA “La banda sonora de la crisis”

CUMBIA VILLERA “La banda sonora de la crisis”

Este movimiento nace como un sub género de la música tropical tradicional. Se origina a finales de la década de los 90 en medio de un caos económico y social de la Argentina.

Por Matías Reynoso

El calificativo “villero” se les dio a los habitantes de asentamientos del Gran Buenos Aires y fue utilizado por las discográficas para que tengan mayor impacto en la sociedad, dicho adjetivo -que es utilizado de forma peyorativa- es llevado con orgullo por quienes viven en las villas miserias, como un símbolo del sentido de pertenencia.

Las políticas neoliberales del turco riojano -Carlos Saul Menem- apertura indiscriminada de las importaciones, marginó a grandes sectores de la sociedad: las clases medias, bajas, trabajadoras y populares. En este contexto, en las villas miseria o de emergencia empezaron a gestarse a modo de protesta y como un intento de visibilizar lo que hasta ese momento era invisible para el resto de la sociedad, este tipo de cumbia rápidamente se convirtió en un fenómeno social.

Se lo reconoce a Pablo Lescano como creador del género, aunque varias voces indican que el primer tema de Cumbia villera fue creación de Gonzalo Ferrer (acordeonista y productor de Amar Azul) banda de quien también Lescano fue parte. Ferrer produjo la banda llamada “Guachin” con el estilo del aguante de cancha, corría el año 1998 y la rompía “La danza del tablón”.

Un año después, “Pablito” que ya era autor de varios temas de Amar Azul, influenciado por 2 Minutos (banda icono del punk rock argento) crea “Flor de Piedra” banda con la que graba el primer disco de Cumbia villera de la historia “LA BANDA MAS LOCA”. Sin embargo, las discográficas rechazaron el material por la crudeza y por considerar ofensivas sus letras por lo que empezó a sonar en emisoras de zona norte. 

El primer tema de difusión masiva “Sos un botón” sonó y aún hoy se canta en todos lados. Después del boom, la productora Leader Music cerró contrato con Lescano.

El nuevo estilo de Cumbia rápidamente ganó popularidad y surgieron nuevas bandas como: Pala Ancha, Meta Guacha, Mala Fama y Yerba Brava, dando testimonio de la realidad que se vivía en los barrios.

La crisis que explotó en 2001 aumentó la popularidad de la cumbia villera y marcó una época en la historia de la Argentina. Durante la presidencia de De la Rua, el 19 y 20 de diciembre explotó el país; el índice de pobreza superó el 50%, se realizaron manifestaciones en las calles, saqueos, represión policial, con un saldo de 39 muertos. El presidente renunciando y yéndose en helicóptero.

Este género, influenciado en sus letras por el consumo de drogas, alcohol, delincuencia, pobreza, represión policial describen el día a día en las villas, le ponen letra y voz a los sin voz.

La repercusión que tuvo esta nueva corriente ha sido ampliamente debatida en los medios de comunicación de la época.

La presión de los managers y la censura de las emisoras, sobre todo del COMFER (Comité Federal de Radiodifusión) para que las bandas dejaran de cantar letras de protesta, prohibieron la Cumbia Villera en la tele y radio, lo que llevó a la desaparición de grupos que ante la imposibilidad de difundir su material quedaron en el camino: La Rama, Pibex Ran, 1 de kal, Cumbianchala por nombrar algunas. A pesar de todos los contratiempos que surgieron, la cumbia villera se extendió a toda Latinoamérica. Algunos temas musicalizaron series como “Tumberos” y películas clásicas del cine argentino como “El bonaerense” o “El polaquito”.

Sociólogos, filósofos y gran parte de la opinión pública reivindicaron la cumbia villera como una representación genuina de la expresión de los marginados sociales.

Pasaron mas de 20 años del nacimiento de este movimiento, distintos gobiernos y, aun así, los temas en la actualidad siguen estando más vigentes que nunca. El contexto social no ha cambiado para una gran parte de la población de nuestro país, desde El Club de la Cumbiamba te invitamos a escuchar los siguientes temas: