20 películas para maratonear en Halloween

20 películas para maratonear en Halloween

La festividad de Halloween se nos ha hecho siempre un poco ajena; es un invento anglosajón que tiene su origen en la cultura celta y ha nacido, pareciera, para corroborar la diabetes norteamericana. No obstante, y como en Argentina tomamos lo que nos gusta de todas las cosas, nos quedamos con lo mejor que nos ha dado la Noche de Brujas: el cine. He aquí veinte películas de terror para renovar los votos y resignificar el género.

Por Tomás Pelaia y Lucas Huarte

  1. MIDSOMMAR: Filme sueco-estadounidense de 2019. Una prueba más de que Ari Aster llegó para revolucionar la forma de filmar cine de terror. Un festival tradicional en las praderas veraniegas de Suecia. Sol, festividades y un grupo de amigos; y, sin embargo, un completo viaje de ansiedad y horror. Una obra maestra de género moderno: a Aster no le hace falta ningún salto para tenernos completamente incómodos. Una espectacular actuación de Florence Pugh.
  2. THE BLAIR WITCH PROJECT: Una joya del cine independiente de terror lanzada en 1999. Dirigida por Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, nos muestra las grabaciones de tres cineastas amateur filmando un documental sobre la leyenda de “La bruja de Blair”. Impulsó la instalación del formato “found footage” (metraje encontrado) que se popularizó en los 2000. Bosque, un grupo de jóvenes perdidos, una bruja y toneladas de cámara temblorosa; una prueba de que narrar es mejor que mostrar.
  3. THE WITCH: Debut como director de Robert Eggers, estrenada en 2015. Una película que hace de la lentitud y la austeridad, el elemento ganador definitivo. Seguimos a una familia de puritanos que se ve obligada a instalarse en los límites de un bosque en el que, supuestamente, habita una bruja. Un filme móvil, inteligente y terrorífico; suspenso para tirar al techo y una fotografía de la hostia. Una excelente actuación de la protegida argentina Anya Taylor-Joy; un filme para disfrutar en la plenitud de la noche de brujas, ideal para acompañar con unas empanadas.
  4. GET OUT: Ópera prima de Jordan Peele estrenada en 2017. Una pieza maestra en el arte de combinar el género con la complejidad del panorama racial norteamericano. Escenas de alta tensión y lenta cocción. Sin duda, un ejemplo guía de la renovación en el género. Suspenso asfixiante para estar sentado al borde de la silla a lo largo de todo el filme. Enorme actuación de Daniel Kaluuya.
  5. A QUIET PLACE: Estrenada en 2018, dirigida por John Krasinski (nuestro querido Jim Halpert). El planeta es invadido por una extraña raza de seres letales que acaba con casi toda la humanidad. Lo extraño de estos seres es que son ciegos, pero tienen un oído increíblemente afilado (como para escuchar la caída de un alfiler). La única forma de sobrevivir es en silencio, y eso es lo que hace la familia Abbott. La ausencia de ruidos nos pone de por sí en una situación incómoda como público, pero el efecto del filme está tan bien logrado que son los sonidos sutiles los que tensan los músculos. 2×1: la secuela no se queda atrás. 
  6. HEREDITARY: No son raros los dramas familiares, pero el de la ópera prima de Ari Aster se va al pasto. Estrenada en el 2018, la película nos narra los perturbadores hechos que siguen a la muerte de la matriarca de la familia Graham. El director pisa fuerte en el mundo del cine con un nivel de detalle que haría sonrojar a Kubrick, en lo que es una mezcla de recursos típicos del género de terror con una espectacular narrativa plagada de simbolismos. Por si fuera poco, Toni Collette da cátedra de actuación.
  7. THE VISIT: Dirigida por Night Shyamalan y estrenada en 2015. Una madre soltera está peleada con sus padres hace 15 años. Rebecca y Tyler, sus hijos, aprovechan que su madre se va de vacaciones y van a conocer a sus abuelos a un remoto pueblo de Pensilvania. De paso, Rebecca intenta filmar un documental del encuentro. Que no te engañe su ritmo lento, la apuesta sube cada día que pasa y el resultado es tremendo. Una de las mejores del director sin lugar a dudas.
  8. REC: Película española de 2007 en formato “found footage” dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Seguimos a un equipo de periodistas que queda encerrado en un edificio en cuarentena en medio del brote de un mortal virus. Infectados, aislamiento, buenos saltos y un clima aún mejor. Como si fuera poco, un sacerdote y un paciente cero. Un muy buen uso de la oscuridad y la cámara de visión nocturna que recuerda al survival horror que Red Barrels lanzó en pc en 2013.
  9. THE CONJURING: Una buena experiencia de terror clásico. Buenos giros y una forma original de contar las cosas. Dirigida por James Wan en 2013, fue una brisa fresca en el género, que supo jugar con nuestras expectativas sin abusar de los jumpscares. El título inicial de la película, en el estilo de “El Exorcista”, vaticina un buen filme. Las secuelas no están a la altura de la original; son un gusto adquirido.
  10. THE THING: Un grupo de investigadores estadounidenses ubicado en la Antártida se encuentra con una forma de vida parasitaria, “La Cosa”. Rodeados por una inmensa nieve desértica e incomunicados del mundo ¿podrán sobrevivir los científicos al ataque de la criatura? Una espectacular combinación de terror con ciencia ficción dirigida por el maestro John Carpenter en 1982. Primera parte de la “Trilogía del Apocalipsis” del director. Por si fuera poco, la música es del inigualable Ennio Morricone.
  11. HALLOWEEN: Juramos que es la última de Carpenter en la lista. Y es que no podíamos dejar afuera a la icónica película de slasher que protagoniza el inmortal Michael Myers. La de 1978 nos cuenta cómo Myers acosa a Jamie Lee Curtis tras escapar del hospital psiquiátrico donde era prisionero, matar a cinco personas y un perro en el camino (algo imperdonable). Para más información recomendamos ver el análisis de la franquicia que hace poco hizo Jorge Pinarello (nuestra querida voz rasposa de Te lo resumo así nomás).
  12. FRIDAY THE 13TH: O, como las conocemos todos, “las de Jason”. Clásicos del subgénero “slasher” si los hay. Saga de 12 películas sobre el indestructible asesino de Crystal Lake: machetes, adolescentes, panoramas innecesarios y mucha, mucha sangre. ¡Ojo! Para llegar a ver la versión de Jason que lleva su icónica máscara de hockey habrá que esperar recién hasta la tercera entrega, estrenada en 1982 y dirigida por Steve Miner.
  13. THE NIGHT OF THE LIVING DEAD: Dirigida por George A. Romero en 1968. Puntapié definitivo del cine sobre muertos vivos. Definió gran parte de las mecánicas zombies que se fueron repitiendo los siguientes 50 años. Fue la primera entrega de una saga de seis filmes y estuvo enteramente filmada en blanco y negro. Romero se inspiró en la novela “Soy Leyenda”, de Richard Matheson, y confirmó que nunca había considerado que las criaturas de la película fueran zombies mientras escribía.
  14. THE EXORCIST: Película de 1973 basada en la novela homónima de William Peter Blatty y dirigida por William Friedkin. Quizás uno de los cinco mejores filmes de terror de la historia: seguimos al padre Merrin, un experimentado exorcista que vuelve a encontrarse frente a un viejo enemigo, el demonio Pazuzu, que esta vez ha poseído a una joven de 12 años llamada Regan MacNeil. Una película que se cocina en las pequeñas cosas, construye una tensión constante y paga; una trama cargada de horror, violencia y blasfemias.
  15. SCREAM: Nos dio una de las últimas adiciones icónicas al guardarropas básico de Halloween; el disfraz de Ghostface. Estuvo dirigida por Wes Craven y fue estrenada en 1996. Cuenta con tres secuelas y se espera el estreno de una quinta parte para 2022. Fue un soplo fresco en el género hacia el fin de milenio. Scream pareciera por momentos una parodia suave de sí misma; una película que es consciente de todos aquellos tópicos y gags obvios en el género que nos tienen al borde del infarto. A su vez, nos dio quizás una de las más inteligentes movidas publicitarias de la década cuando largaron los posters con la cara de Drew Barrymore, sabiendo que moría a los diez minutos del arranque.
  16. THE LIGHTHOUSE: ¿Te imaginas cuatro semanas en una pequeña isla en el medio del mar cuidando un faro con un desconocido? Robert Eggers ya lo hizo en esta película del 2019. Una pieza de terror psicológico que no puede dejar indiferente a nadie. Brutal, opresiva, cargada de simbolismos de los mitos marinos. Pero que el árbol no tape al bosque, esta película es un duelo de interpretaciones actorales entre el gran Willem Dafoe y Robert Pattison, que hace rato que viene demostrando estar a la altura de grandes filmes.
  17. IT: Cualquiera de las dos versiones vale. Tanto la miniserie de 1990, como la remake de 2017 cuentan con excelentes actuaciones protagónicas (de Tim Curry y Bill Skarsgard respectivamente). It deja su guarida cada 27 años con la intención de alimentarse; de estos espectadores o de los de la generación anterior. Cerremos la grieta entre Millenials y la Gen Z: ambos tememos al payaso asesino por igual.
  18. SHAUN OF THE DEAD: ¿Quién dijo que todo son sustos en Halloween? ¡Hay lugar para la comedia entre monstruos y la muerte! Y este peliculón de Edgar Wright está para demostrarlo. Dos amigos viven jugando a la play 2 y embriagándose en el Winchester, un buen pub inglés. Cuando llega el apocalipsis zombie tienen dos misiones: salvar a Liz (ex novia del protagonista) y sobrevivir. Es una parodia del género de terror y zombies en general, pero sobre todo de la ya mencionada The Night of the Living Dead. El propio George Romero quedó encantado al verla.
  19. IN THE MOUTH OF MADNESS: Dirigida por John Carpenter en 1994. Es la última parte de la llamada “Trilogía del Apocalipsis”: mucho terror Lovecraftiano y un mundo en el que la locura puede temerse más que a la muerte. Un poco de cine clase B no viene mal, chicos. Sobre todo si nos damos el lujo de hundirnos en un cruce de secuencias inexplicables y metanarrativa. Lo más cercano a un cuento de Lovecraft que tenemos en el cine. La actuación de Sam Neill vale la pena.
  20. THE SHINING: Probablemente la mejor película de la lista (y no sólo en el género de terror). Estrenada en 1980. Pura genialidad compositiva de Kubrick y una actuación de antología de Jack Nocholson. Una experiencia cinematográfica completa. Sumida en un tono ominoso que acaba por abrir más misterios de los que cierra. Es, a su vez, una cantera multitudinaria de escenas icónicas: desde la máquina de escribir y la sangre en el ascensor, hasta el laberinto y la secuencia del baño, una de las más parodiadas de la historia del cine. “¡Auuuun hay más!”, dijera Homero Simpson.