10 Discos que NO te va a recomendar el algoritmo

10 Discos que NO te va a recomendar el algoritmo

A veces, el mix You-Tube se vuelve un poco repetitivo e insistente. Se hace una fama, te elige cien canciones y te las repite en un loop infinito. Si querés escuchar cosas nuevas, de esas que no suelen llegar al inicio, es por acá: Revista Uf! te trae 10 recomendaciones para empezar a romper tu algoritmo. 

Por @Buda_Huarte y @Tomi_Pelaia

  • Evil Friends – Portugal. The Man: Séptimo álbum de la banda oriunda de Alaska, lanzado en 2013, fue la primera colaboración de la banda con el músico norteamericano Danger Mouse. Algunas cosas recuerdan a Foster the People, pero la banda tiene su propia impronta: melodías pegadizas, frescura combinada a la perfección con una buena dosis de dramatismo y el imaginario postmoderno sobre el rol escueto del individuo (que queda ilustrado en la letra de “Modern Jesus” We’re the ones who start little fires yet they burn out but when they’re on the rise they can’t help but shine). Es un disco para escucharlo entero, pero si hay que elegir un par de entradas para acostumbrar el paladar a este rock norteño que tantas cosas toma del pop y el folk, conviene entrar por “”Creep in a t-shirt” y “Purple yellow red & blue”.
  • Thickfreakness – The Black Keys: Segundo disco de la banda oriunda de Akron (de donde viene Lebron James -datos-), profundamente situado dentro del blues rock y el garage rock. El dúo hace gala de su capacidad para interpretar blues pesados, y sin embargo, bastante radiales, y todo sin sufrir un instante la falta de personal. la energía blues y descuidada (la banda únicamente cuenta con guitarra y batería) hace que el disco parezca, por momentos, salido directo de 1955. Los temas claves del álbum son: “Midnight in her eyes”, “Hold me in your arms” y “Evil”. Ideal para escuchar mientras se prende el fuego del asado una noche de verano.
  • Apple – Mother Love Bone: Masa madre del grunge de los noventa y, sin embargo, musicalmente cualquier cosa menos el grunge que nos figuramos en la cabeza cuando nos dicen “Seattle”. Apple fue el único disco de la banda Mother Love Bone, liderada por el mítico Andy Wood (que moriría pocos días antes del lanzamiento del disco) e integrada por el fundamento rítmico de lo que luego sería Pearl Jam, Stone Gossard y Jeff Ament. El disco explora el uso de las guitarras distorsionadas y las baterías pesadas, y se hunde de lleno en el hard rock. Por momentos recuerda a una versión de los Guns n´ Roses que tuvo la suerte de contar con la calidad de una figura como la de Wood. Se puede apreciar el germen de lo que vendría más tarde; “Crown of Thorns” es música de Pearl Jam. Ideal para escuchar antes de mirar “Twenty” de Cameron Crowe.
  • Absud-Ditties – The Toy Dolls: Séptimo álbum de estudio de la banda de punk británica formada en 1979; no tenemos dudas de que el algoritmo no te va a arrimar por acá. El disco es un resumen perfecto del estilo de la banda: aceleradisimo, cuasi cómico y de letras bizarras. El sonido del álbum es extraño, como si hubiera sido grabado en graves y agudos, sin sección media. Está plagado de guitarras que se pasean por la cornisa del rock y el metal. A su vez, la base rítmica es capaz de sostener un power trio que, por momentos, parece una banda de rockabilly pasada a través de un audio de Whatsapp a x1.5 de velocidad. El álbum, lanzado en 1993, es una pieza de culto atravesada de rapidez, distorsión y comedia. Cuenta con dos homenajes, uno mejor que el otro: una versión metalera de la Tocata y fuga en re menor de Johann Sebastian Bach (con un bajo que puede arrancarte el cerebro) y un cover (altamente mejorado) del duelo de banjos de la película de 1972 “Deliverance”, que es todo menos punk. Temas clave: “Sod the neighbours”, “Alecs gone”, “Terry talking”.
  • Black Holes – The Blue Stones: Disco debut de la banda canadiense, editado en 2015. Si Black Keys representa una de las formas de ser un dúo de blues rock (directa, descarnada, más unida con el blues que con el rock), esta es la otra: The Blue Stones construye una pared de sonido que nos distrae perfecto que son sólo dos sosteniéndola. Ritmos moderadamente lentos y muy pesados. Música espesa para un muy buen debut musical. “Black Holes” se escucha muy bien de noche; si este es otro de los avatares del blues, no nos queda otra que escucharlo de dos maneras: saltando y gritando con amigxs al ritmo de “The hard part”, o en la soledad introspectiva de la madrugada, al son de la balada cósmica “Midnight”.
  • Creation Finest – Mother’s Cake: Disco debut de la banda austríaca Mother´s Cake. Un viaje pesado y alternativo, por momentos progresivo y por momentos stoner. El álbum está cargado de ritmos cortados y guitarras rockeras que recuerdan al costado más experimental de los Red Hot Chili Peppers (los de John Frusciante) y a The Mars Volta (banda del guitarrista Omar Rodriguez-Lopez en la que también tocaría John Frusciante). Ikey Owens, tecladista de The Mars Volta y Jack White, participó en la grabación del disco. La banda ha tocado con Alice in Chains, Living Colour y Iggy Pop & The Stooges. Revista Uf! recomienda escuchar el disco bajo una tormenta eléctrica. 
  • Jam Sessions – Charlie Parker: No sólo de rock viven los melómanos. El jazz ocupa un lugar fundacional en la música moderna. Entenderlo es, como mínimo, una excelente plataforma para agudizar el oído. Este disco de la leyenda del jazz Charlie Parker, lanzado originalmente en 1952, es un lujo de pe a pa; uno de los mejores saxos de la historia, bebop para tirar al techo y una excelente patada al algoritmo de You-tube. Ideal para escuchar mientras se lee “El Perseguidor”, de Julio Cortázar, escrito de 1959 inspirado en el saxofonista de Kansas. 
  • Consumación o consumo – Fricción: Una fija para amantes del rock nacional de los ‘80. Esta joyita de 1986 es producto de zapadas de un grupo de músicos que dejaron su legado en el rock nacional. Christian Basso (miembro fundador de La Portuaria); Fernando Salamea (que supo tocar con Charly, Calamaro, Illya Kuryaki, Daniel Melingo y Maria Gabriela Epumer); Gustavo Cerati y Richard Coleman fueron parte de ese grupo a priori, aunque la formación se vio modificada para cuando se grabó el disco. Entre esos cambios está la baja de Cerati, aunque eso no evitó su participación como productor y guitarrista invitado en las grabaciones del mismo. Una calidad de grabación excelente para un disco variopinto que divaga entre los distintos sonidos de la década. Mucho post punk, pinceladas de new wave, algún que otro aire a Soda Stereo, simplemente genial.
  • An Awesome Wave – Alt-J: debut de la banda de Indie rock inglesa alt-J, lanzado el 25 de mayo de 2012, con el que ganaron el Mercury Prize al mejor álbum de las islas británicas. Catorce piezas lentas cargadas de sintetizadores distorsionados y alto dramatismo. Clima puro; voces sobre voces, grandes momentos rítmicos y una muy buena administración de los instrumentos. El disco, analógico y eléctrico a la vez, pareciera ir enteramente susurrado en el oído y, no obstante, por momentos empuja a levantarse de la silla y agitar los brazos. Excelente para ir caminando con auriculares al atardecer, ojalá no la necesites, pero es música de ruptura.
  • Geography – Tom Misch: Guitarras jazzeras, ritmos calmos y mucho groove. Geography, el disco debut del británico Tom Misch lanzado en 2018, explota un clima chill y se apoya en una base sólida de bajos y baterías funky, muy al estilo de Jamiroquai. Los puntos más altos del álbum son “Movie”, “It Runs Through Me”, junto a De La Soul, y “Water Baby”. A su vez, la aparición de los teclados, las cuerdas y las voces en modo crooner dan al disco un aire relajado, ideal para maridar con un vino tinto y acompañado. Si tenés un buen spot para mirar por la ventana, mejor.